“Hombres, mujeres y niños”, una película sobre el impacto de la pornografía en la infancia y las relaciones.


Se trata de una historia que investiga el efecto de Internet y el porno sobre un grupo de estudiantes de secundaria y también sobre sus padres. Muestra cómo Internet y las nuevas tecnologías han cambiado drásticamente la forma de relacionarse de la gente. Pornografía, blogs y redes sociales serán al mismo tiempo válvula de escape y causa de conflicto dentro de las relaciones y la familia. También toca la problemática de como el porno está causando en los hombres impotencia y problemas de erección a la hora de tener relaciones sexuales reales, incluso en chicos muy jóvenes.

Cada vez más hombres prefieren masturbarse frente a una pantalla a tener relaciones con sus parejas


Sexo_hombre_ordenador_porno_destacada

Según diversos estudios realizados en las consultas de psicólogos/as alrededor de todo el mundo, no deja de aumentar el número de hombres que relegan sus relaciones por fantasías sexistas, que prefieren una pantalla llena de trozos operados y retocados de mujeres, a compartir momentos de placer, conexión e intimidad con la persona real a la que dicen amar.

La mayoría lo oculta, y encima, cuando son descubiertos, las culpan a ellas, por no entender que se metan en una relación cuando en realidad prefieren masturbarse compulsivamente con barbies de silicona, que no dejan de ser víctimas de nuestra cultura machista, esculpidas a medida a golpe de bisturí según los dictados del patriarcado.

Y ya ni siquiera necesitan ver porno, basta con poner el telediario o cualquier programa de sobremesa, porque ese se ha convertido en el único tipo de mujer permitido en los medios. Sólo mujeres aptas para salir en revistas de hombres que cosifican mujeres. Y voilá, casi todas entran por el aro, basta con teclear sus nombres en google para encontrar sus fotos porno-chic esparcidas por toda la red.

Cada vez es mayor el número de hombres, incluso muy jóvenes, que han llegado al punto de ser incapaces de mantener o tener erecciones sin recurrir a esos contenidos, ya sea a través de una pantalla o reponiéndolos en sus propias cabezas. Pueden estar con una pareja sexual, e incluso en esa situación, son incapaces de estar ahí, de disfrutar del momento y la persona que tienen delante, su cabeza está en otro lado.

Muchas de las parejas de esos hombres, a parte de perder totalmente la autoestima y el amor propio que les quedaba, llegan a entrar en un quirófano para parecerse a eso con lo que su novio fantasea, pensando que así pararán. Pero no, porque el problema no está en los cuerpos de ellas, sino en las cabezas de ellos.

Este es un tema tabú, algo de lo que nadie habla, y mucho menos las mujeres, porque es que además no se les permite, se las acalla con toda suerte de micromachismos. Esta es la triste realidad que sufren millones de mujeres que tienen la mala suerte de compartir su vida con machistas insensibles adictos a contenidos sexistas, obsesionados con las mujeres-objeto de plástico y silicona que nos vende el patriarcado. Que desgraciadamente, son la mayoría. Y cada vez son más los hombres que ejercen así su masculinidad, es uno más de sus privilegios patriarcales, y pobre de la que diga algo en contra, porque el chantaje emocional y la culpabilización no tendrá límite. La mayoría de mujeres en relaciones heterosexuales están obligadas a tragar con todo esto sin rechistar.

porn-addiction-help

Es de tal calado el problema, que en algunos países como Japón o el Reino Unido, aunque no son los únicos, han saltado las alarmas debido a la insatisfacción sexual creciente, los problemas sexuales y psicológicos derivados como la impotencia en ellos, y la falta de autoestima en ellas, se ha disparado al tiempo que disminuye la frecuencia de relaciones sexuales en pareja, afectando incluso a la natalidad, todo debido a esos estereotipos imposibles impuestos. Y la realidad no es que en el resto de países nos libremos, lo mismo está ocurriendo en casi todos lados, lo que no todos los países hacen estudios, porque no interesa.

El sexismo se ha convertido en un mercado al por mayor de insatisfacción e infelicidad sin límites muy lucrativo para unos pocos. Una fábrica de onanistas, de yonkies del sexo enlatado y la misoginia.

Y lo peor es que aún no hemos visto lo peor, lo que ocurrirá con las nuevas generaciones que están mamando esta deshumanización, esta falta total de valores y respeto hacia las mujeres desde la cuna, esos que ya ven a las mujeres como objetos y ven porno duro desde antes incluso de los 8 años.

Aún así, vivimos en esta sociedad que nos ha tocado de la que no podemos escapar, pero no podemos más que preguntarnos ¿por qué complicar las cosas con lo simple que podría ser todo? Si te gusta todo ese sexismo y esa forma de vivir el sexo, sencillamente busca una pareja que comparta tus gustos, lo tienes fácil, sois la mayoría. Y si no, quédate con tu pantalla del ordenador y tu caja de clinex, en lugar de juntarte con alguien que no quiere tener nada que ver ni con la pornografía, ni con el sexismo ni con una forma de vivir la sexualidad machista y compulsiva, para luego hacer todo lo anterior y ocultárselo, porque estás atentando contra la libertad de elección y la salud mental de la otra persona.

Si viviéramos con honestidad independientemente de cuales sean nuestros valores, ideales o gustos sexuales no habría ni que discutir o hablar de estos asuntos, pero no es así, la mayoría calla, oculta y si sale a la luz, miente, niega, ataca y manipula.

Desde aquí defendemos la libertad sexual total, pero hacer lo de arriba es coartar la libertad sexual de quienes no quieren vivir según los mandatos de la sexualidad patriarcal y capitalista imperante.  Insistimos en que no se les pide que dejen de hacer lo que hacen, sino que respeten que haya gente que no quiera vivir con eso en sus vidas ni con las personas que ejercen así su sexualidad, que las dejen en paz.

Con estas letras no se pretende coartar la libertad ni la sexualidad de nadie, así que se pueden ahorrar los insultos machistas de quienes defienden sus privilegios de cosificar sexualmente a otros seres humanos (casi siempre seres humanas) cuando siente peligrar dichos privilegios, tipo “puritana/o”, “anti sexo”, etc.

Ellos, que presumen de libres y liberales son los que no respetan que haya personas no católicas ni religiosas que no quieran en sus vidas ni pornografía ni sexismo, no respetan ni entienden que haya gente a la que le encanta el sexo pero no cosificando al otro, no pasando por encima de la dignidad y los deseos del otro, que es lo que hacen la mayor parte de los medios y la pornografía. Insultan y llaman puritanos a quienes quieren sexo de calidad, sexo con intimidad, sexo con complicidad, con conexión, con emociones, con igualdad, sin toda esa basura sexista, a quienes quieren usar su propia creatividad e imaginación, sin estereotipos ni adoctrinamiento, que lo que desean es más educación sexual y menos cosificación e hipersexualización  mediática, a quienes quieren construir su propia película en su intimidad, su propia sexualidad al margen del machismo, del patriarcado, del sexismo mediático y de la pornografía.

A ver si les queda claro de una vez que que odies la comida basura, no significa que no te encante comer, que odies el porno y el sexismo no significa que no te guste disfrutar al máximo del sexo.

Con respecto a esto, Gloria Steinem da en el clavo con esta reflexión: “Hacer a las mujeres parecer anti-sexo o aburridas si queremos el derecho de ser sexuales sin ser humilladas ni heridas, y hacer parecer a los hombres débiles o impotentes si prefieren la cooperación a la dominación, es claramente una táctica de aislamiento contra cualquiera que intente separar la sexualidad de la violencia y la dominación- que es un reto a la dominación masculina en toda regla.”

En resumen, que cada cual haga y viva como le de la gana mientras no atente contra la dignidad, la libertad y los derechos de nadie, que respeten y dejen en paz a quienes quieren vivir el sexo y sus relaciones de pareja de otras maneras no sexistas ni patriarcales. Y eso sólo se logra siendo sinceros desde el comienzo de las relaciones. ¿Empezamos?

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Artículo relacionado de Psychology Today:

“Expertos apuntan a los estereotipos imposibles de belleza como causa del incremento de casos de impotencia, disminución de la libido, insatisfacción sexual y problemas de pareja”

“La adicción a contenidos pornográficos y sexistas entre las principales causas de divorcios y rupturas de pareja según psicólogos y abogados matrimonialistas”

Porno en el cerebro. Documental de la BBC



Estudio de Cambridge convertido en documental para la BBC confirma los peligros de la pornografía y sus efectos, especialmente dañinos en niños y adolescentes. Los menores conforman ya más de la mitad de los consumidores del porno actual, entre los cuales se han multiplicado las agresiones sexuales en los últimos años. Vivimos en un tiempo donde el porno y la violencia sexual en tv, que antes era accesible solo para adultos, inunda ahora la cultura pop y la publicidad sin restricciones para los menores. Éstos tienen acceso libre al porno más duro y violento, y a contenido inapropiado para su edad las 24h a través de Internet, desde sus pc’s y especialmente desde sus móviles. La pornografía se ha convertido en educadora afectivo sexual de una sociedad donde existe nula educación sexual para contrarestar la violencia y el machismo que nos vende. Estas son algunas de sus consecuencias.

Otro de los datos que aporta el estudio es que las personas que son adictas a la pornografía muestran una actividad cerebral parecida a la de los alcohólicos o drogadictos, según un nuevo estudio de la científica en neurociencia, Dra. Valerie Voon, de la Universidad de Cambridge. Los hallazgos del estudio se presentaron en el Canal 4 británico, en un documental para la televisión titulado “Porno en el cerebro”, que se transmitió el pasado 30 de septiembre.

La Dra. Valerie Voon, que se especializa en estudios sobre adicciones, examinó la actividad cerebral de diecinueve usuarios con un muy alto grado de adicción de la pornografía frente a un grupo de control que no eran consumidores compulsivos. Al mostrar imágenes pornográficas, el centro de recompensa del cerebro de los voluntarios normales apenas reaccionó, pero el de los usuarios compulsivos respondió con fuerza, mostrando claras semejanzas con aquellos que sufren adicciones a sustancias.

Martin Daubney, ex director de una revista que publica desnudos y fotos eróticas, y a quien le encargaron ser el presentador y parte de la investigación de este documental, comentó su experiencia en el periódico británico Daily Mail.

Daubney, quien ha defendido la pornografía en el pasado, diciendo que era nuestra libertad de elección optar verla y que en realidad podría ayudar a aumentar las relaciones sexuales de adultos, dice que durante la producción de “Porno en el cerebro”, ha cambiado su opinión para siempre. En su artículo de opinión, hizo un llamado de acción a los padres, e incluyó que dejar que los niños estén expuestos a la pornografía libremente era como “dejar heroína por toda la casa, o repartir vodka en las puertas de la escuela, además de aumentar la violencia machista y poner en riesgo la integridad física y sexual de las niñas al enseñar a los niños a obtener excitación con la violencia ejercida sobre éstas”.

El imperio de los sin sexo en el reino de la pornografía

Vídeo


Japón ostenta el récord mundial de abstinencia sexual, a la par que el récord de mayor consumo de pornografía del mundo.

Los hombres japoneses están tan obsesionados con el porno, el manga, y los estereotipos de mujeres operadas, aniñadas y de sumisión que éstos promueven, donde ellos no necesitan esforzarse, que ya no quieren hacer el amor con sus mujeres, prefieren irse después del trabajo a masturbarse a un sex shop con shows de porno en directo, o con películas porno, vaginas y muñecas de plástico, o prostitutas, antes que hacerlo con sus parejas, es decir, con mujeres reales.

La dimensión del problema ha tomado tal magnitud que el índice de natalidad ha bajado alarmantemente, hasta el punto de que el gobierno nipón está invirtiendo auténticas millonadas en campañas de publicidad para que los hombres hagan el amor con sus parejas.

Expertos apuntan al uso de pornografía como causa del incremento de casos impotencia, disminución de la libido e insatisfacción sexual


Consumir porno en exceso y durante largo tiempo aumenta el riesgo de sufrir impotencia, disfunción eréctil y disminución de la libido en ambos sexos.

Especialistas advierten que cada vez hombres más jóvenes llegan a sus consultas con problemas de impotencia sexual y erección relacionados con el uso de pornografía.

Esto no es nada nuevo, Japón lleva años sufriendo las consecuencias, y una encuesta reciente sobre sexualidad  en el Reino Unido muestra que allí está ocurriendo lo mismo, algo que se sospecha que está pasando también en el resto de países aunque no se han hecho estudios en la materia, principalmente porque no interesa ir contra esta industria multimillonaria que tiene millones de adictos.

Muchos expertos llevan años advirtiendo de que la pornografía está causando impotencia en muchos hombres jóvenes, y no solo el porno, ya que éste ha dado el salto a la cultura en general, es el modelo único e imposible de belleza (especialmente el de mujer) que fomentan absolutamente todos los medios desde el telediario al cine (“El mito de la belleza” y “ La adicción a la pornografía”, de Naomi Wolf), que hace que los hombres aprendan desde críos a excitarse con un solo e inalcanzable modelo de mujer esculpido a base de photoshop y cirugía estética, y que las mujeres odien sus cuerpos y se sientan inseguras por no encajar en ese modelo, y por tanto disfruten menos del sexo.


Imagen

Una investigación médica publicada en Psychology Today, reveló que un gran número de jóvenes que consumen pornografía desde la adolescencia padecen disfunción eréctil al llegar a los 25. La rehabilitación no se logra con pastillas sino con dejar el porno por un buen tiempo, o indefinidamente.

Consumir porno en abundancia puede terminar haciendo “cortocircuito” en los canales cerebrales del placer, producto del exceso de imágenes de sexo que se van acumulando, y causar el descenso de la libido, la ausencia del deseo e incluso disfunción eréctil.

La investigación, realizada por la Asociación de Andrología y Medicina Sexual italiana, reveló que los jóvenes que consumen pornografía con regularidad desde la adolescencia, o incluso antes (con Internet la edad de comienzo de visionado de porno se ha reducido hasta los 10 años, y por debajo), tienden a padecer disfunción eréctil y pérdida de deseo cuando rondan los 25.

Al parecer la causa no es tanto psicológica como fisiológica. Según explica Carlo Foresta, director del estudio, en la revista, los usuarios de pornografía, tras muchos años de consumo, terminan por dormir la respuesta natural de su cerebro a la estimulación sexual, en su página se pueden leer algunos artículos relacionados.

El placer sexual nace en el cerebro, cuando se segrega una sustancia llamada dopamina (que se activa ante la novedad, la sorpresa o la ansiedad) y ésta provoca a su vez el deseo sexual y, por tanto, la erección. Sin embargo el estudio sostiene que si el cerebro está acostumbrado a la estimulación a través del porno, la respuesta se va haciendo cada vez más difícil pues las imágenes eróticas cada vez son menos emocionantes y menos sorprendentes.

Por este motivo la disfunción eréctil provocada por el abuso de la pornografía es difícilmente solucionable con pastillas, ya que éstas actúan directamente sobre el sistema cardiovascular (potenciando el flujo de sangre en el pene), pero no sobre la segregación de dopamina.

Rehabilitación sexual. Pero no hay que alarmarse, la solución es relativamente sencilla. Basta con dejar de lado el porno y en unos tres meses, o definitivamente si se prefiere, y se conseguirá una respuesta sexual natural. El estudio demuestra que el proceso de recuperación es sorprendentemente similar en la mayoría de los afectados. Durante los primeros días de ‘abstinencia’ suelen experimentar fuertes deseos sexuales pero después su libido desciende y experimentan la apatía durante unas semanas. En la siguiente fase, poco a poco, comienzan a aparecer las erecciones matutinas y ocasionales y el deseo se va recuperando paulatinamente, hasta que son capaces de mantener relaciones sexuales sanas y plenas con una pareja real.

La escritora feminista Naomi Wolf dio cuenta de este fenómeno ya en 2005 con su libro “El mito de la belleza”, al que siguieron artículos como  “La adicción a la pornografía”, en el que indicaba que muchos terapeutas y consejeros sexuales estaban comenzando a asociar el incremento del consumo de pornografía en hombres jóvenes con un aumento de casos de impotencia y eyaculación precoz en ese mismo grupo de edad.

“Para muchos hombres  las mujeres reales se han convertido en una especie de porno malo”, asegura Naomi Wolf.

Los expertos que entrevistó adelantaban la tesis de que la pornografía estaba insensibilizando de forma progresiva la sexualidad de los hombres que la consumían frecuentemente, por lo que necesitaban unos niveles de estimulación cada vez más altos para lograr la satisfacción sexual.

Y no solo la líbido de los hombres se está viendo afectada por la pornografía, los estereotipos que muestra el porno afectan también a las mujeres, que pueden sufrir problemas de autoestima porque no tienen las medidas consideradas perfectas por el porno (delgadez extrema, silicona, etc), o porque se ven obligadas a experimentar prácticas sexuales que no quieren. “Los hombres esperan que su pareja sea capaz de hacer todo tipo de prácticas y posturas como si por el hecho de que lo diga el porno le tuviera que gustar a todas, o como si la relación fuera una clase de gimnasia y no una forma de intimidad, una relación sexual natural”.

Investigaciones posteriores como la del andrólogo Carlo Foresta han demostrado que efectivamente la adicción al porno funciona como cualquier otra en la que el sistema de recompensa del cerebro necesita cada vez más para alcanzar el mismo grado de bienestar (al igual que ocurre con la cocaína o con el juego). Este efecto explica además por qué los consumidores de pornografía avanzan desde contenidos suaves hacia imágenes cada vez más duras y extremas.

Como la pescadilla que muerde la cola, el consumo compulsivo de pornografía no sólo provoca la infraestimulación de la dopamina, si no que conlleva una imagen del sexo totalmente falsa. Huelga decir que lo que muestran las películas pornográficas no se corresponde con las relaciones sexuales de la gente de a pie, pero quienes han desarrollado su sexualidad viendo ese tipo de secuencias  se ha creado una imagen desvirtuada. Esto provoca que, cuando mantienen relaciones con una persona y no se corresponden con lo aprendido en Internet, se frustren y no disfruten.

Poco a poco el círculo se va cerrando y los casos más graves prefieren quedarse delante de la pantalla del ordenador masturbándose antes que meterse en la cama con un compañero de juegos de carne y hueso. Para algunos, el sexo en Internet se ha convertido en una especie de droga, que a menudo les lleva a poner en un segundo plano todos los otros aspectos de su vida.

Un estudio de la universidad de Granada llevado a cabo por la investigadora Kimberly Young, asegura que la adicción al sexo en Internet es un problema: “Las conductas con el tiempo, se vuelven más frecuentes, más extremas o ambas cosas, avanzando desde el descubrimiento hasta la experimentación, la escalada, la compulsión y finalizando en la desesperanza”, según Young.

La psicoterapeuta Wendy Maltz, experta en sexualidad y coautora de “Las trampas del porno” (The Porn Trap). En esta entrevista de radio traducida al español, explica por qué mucha gente sufre frustraciones y ve afectada su vida sexual viendo pornografía. El no poder llevar a la vida real las escenas del porno con mujeres perfectas, sumisas y dispuestas a todo en cualquier momento, es la principal razón de fracaso o incluso perdida de una relación plena.

El porno es la guía educativa de los hombres para saber todo sobre el sexo, pero lo que les enseña es irreal, ficticio, y debido a su uso masivo no es extraño hallar trastornos relacionados con su consumo. “Es muy fácil acceder a estos materiales actualmente y la gente está viviendo sus experiencias sexuales con base en este fenómeno”, afirma Maltz. Por eso, es alarmante que los adolescentes, al tener fácil acceso a este tipo de material las 24 horas, aprendan a ver y vivir su sexualidad de esa forma. “Se identifican con ese modelo y piensan que de eso se tratan las relaciones sexuales”.

Además de deformar el sentido de la sexualidad, la pornografía puede convertirse en una adicción. Según los expertos, el uso excesivo de este material afecta el cerebro del individuo, pues se crea un mecanismo de defensa que disminuye la sensibilidad a la dopamina, hormona vinculada al placer en las personas, y se genera dependencia. “Internet ofrece estimulación infinita y novedad constante con un solo clic. Los jóvenes pueden tener de 10 a 20 ventanas abiertas al mismo tiempo, se detienen y se devuelven a la parte que les gusta de cada una”, señaló Gary Wilson, psicólogo experto en la adicción al porno y fundador de la página web yourbrainonporn.com. De esa forma, se llega a un punto en el que la búsqueda de novedad y material impactante se vuelve necesaria para obtener placer. Por eso, hay casos en los que una persona no puede llegar al orgasmo con su pareja si no tiene el estímulo del porno.

Martin Daubney es periodista, actualmente escribe para el Telegraph y el Daily Mail, aunque durante muchos años fue editor de la revista masculina Loaded en la que aparecían mujeres con poca ropa. Sin embargo, su opinión sobre todo este mundo ha dado un vuelco de 180 grados a raíz del documental Porn on the brain que le encargaron realizar para la BBC sobre la influencia de la pornografía de internet en los adolescentes, y su influencia en sus vidas cotidianas. El documental le trastocó la vida y le abrió los ojos a una realidad oculta para la mayoría. Ahora es un activista contra la pornografía.

En el diario Daily Mail cuenta su experiencia tras este documental. “Este experimento me convenció de que la pornografía online es la mayor amenaza a la que se enfrentan los niños hoy en día”, asegura.

Si crees que tú o tu pareja tienen un problema de adicción, o un problema de impotencia relacionado con el consumo de porno,“no recomendamos acudir a un sexólogo”, ya que la mayoría, más que solucionar este tipo de problemas, los fomentan. En su lugar, sugerimos acudir a un/a profesional de la Psicología experto en adicción al sexo con experiencia, así como acudir al urólogo en el caso de impotencia y disfunción eréctil.

Otras fuentes y material recomendado:

– Charla para TED del Psicólogo Gary Wilson, sobre porno y neurociencia (subtítulos en español). Más info en su web: http://yourbrainonporn.com/

– Documental dela BBC Porn on the Brain (inglés).

-Artículo del Psicólogo Leon F. Seltzer, Ph.D.

“El Porno entre las principales causas de separaciones según abogados matrimoniales y psicólogos de pareja”


The New York Times. 

“Cualquier persona que considere la pornografía una diversión inofensiva debería hablar con terapeutas y abogados matrimoniales”.

Imagen

| Por Gail Dines y Robert Jensen

Gail Dines es profesora y doctora en sociología y estudios de la mujer en la Universidad de Wheelock en Boston, además de una conocida activista por la igualdad de sexos, es autora de “Pornland: Cómo el porno ha secuestrado nuestra sexualidad”. Robert Jensen es profesor en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Texas en Austin, es autor de “Correrse: La pornografía y el fin de la masculinidad”. Son miembros fundadores de Stop a la Cultura del Porno (Stop Porn Culture http://stoppornculture.org/q-a/ ).

La evaluación de los efectos de los medios de comunicación nunca es fácil, pero las preguntas importantes acerca de la pornografía son obvias: ¿Qué ocurre cuando una cultura está saturada de imágenes sexuales explícitas, cuando se erotiza la dominación masculina y la subordinación femenina? Cuando esas imágenes son cada vez más crueles y degradantes para las mujeres y cada vez más racistas? Cuando la pornografía se convierte en la educación sexual de facto para la mayoría de los varones y un número cada vez mayor de niños?

Estas tendencias perturbadoras no se aplican a toda la pornografía. Hay muchas variedades hechas por pequeños productores, pero la industria del porno alrededor de Los Ángeles es la dominante, y da forma a las ideas culturales acerca de la sexualidad, las relaciones y la intimidad. Al igual que la industria de alimentos da forma a lo que comemos y la industria de la moda a cómo nos vestimos, la industria del sexo da forma a la manera en que pensamos sobre el sexo.

Cualquier persona que considere el porno una diversión inofensiva debería hablar con terapeutas de pareja y abogados de divorcios.

Esta fuente dominante de la pornografía tiene algunos temas recurrentes. El estudio más extenso realizado en la última década ha confirmado que la mayoría de las escenas de 50 películas porno contienen abuso físico y verbal hacia las intérpretes femeninas. La agresión física – incluyendo nalgadas, bofetadas a mano abierta y náuseas – se produjo en el 88 por ciento de las escenas, acompañado de expresiones de agresión verbal – por lo general hombres llamando nombres despectivos a las mujeres.

Las experiencias individuales como espectadores de pornografía difieren, y muchos hombres y algunas mujeres reportan experiencias placenteras. Pero hay patrones claros después de más de 30 años de investigación académica sobre los efectos de la pornografía. En las parejas heterosexuales, muchos hombres que habitualmente utilizan la pornografía a menudo abandonan el sexo real con sus parejas femeninas, y muchas veces demandan actos sexuales que son incómodos, dolorosos o degradantes para la mujer. Las mujeres en estas relaciones heterosexuales afirman que ambos comportamientos pueden destruir las relaciones, y los hombres a veces informan de que son conscientes de los daños, pero no puede romper con el hábito.

Aunque hay escasa investigación sobre los actores y actrices, la evidencia anecdótica sugiere que es un negocio duro para las mujeres. La industria muestra a actrices de alto perfil y con una vida de glamour, pero los productores y directores que hemos entrevistado, dijeron con franqueza que la industria “mastica y escupe” mujeres. De acuerdo con la Fundación Médica encargada del cuidado de la salud de la Industria del Porno, que proporcionó pruebas y atención de salud para los actores en Los Angeles hasta que se cerró el año pasado, las intérpretes femeninas están en riesgo de lesiones y enfermedades. El fundador del grupo, dijo en una ocasión que la carrera media de estas mujeres es de “seis meses a tres años”, tras lo cual se debe hacer frente a una variedad de problemas físicos y psicológicos.

La pornografía es la industrialización y mercantilización de las relaciones sexuales, y como todas las grandes industrias, su producto es genérico, vulgar y plastificado. Estas imágenes suelen robar al sexo su creatividad, la alegría y la intimidad, son profundamente alienantes. Las actrices, lxs consumidorxs y nuestra cultura merecen algo mejor.

FUENTE: THE NEW YORK TIMES http://www.nytimes.com/roomfordebate/2012/11/11/does-pornography-deserve-its-bad-rap/a-pornography-habit-destroys-relationships

Don Jon, historia de un adicto al porno

Vídeo


La cinta, protagonizada y dirigida por el propio Gordon-Levitt, se centra en un muchacho adicto al porno, y cuenta con un elenco en el que también están Scarlett Johansson, Julianne Moore, Tony Danza y Brie Larson.

Don Jon’ se presentó oficialmente en el último Festival de Sundance, y cuenta con tono humorístico la evolución de la relación entre Gordon-Levitt y Johanson, que toma una nueva dirección cuando ella descubre la adicción de su novio.

Un buen retrato del perfil de los adictos al porno/sexo, que son muchísimos más de lo que a la gente le gustaría aceptar, especialmente a los que lo son. Este es un asunto poco tratado en el cine, por ello que se hable de este tema tabú en una sociedad totalmente pornificada, ya es un avance. Un paso para visibilizar este problema que además está entre las primeras causas de rupturas y conflictos de pareja.

En esta entrevista en inglés el actor y director de esta película, Joseph Gordon-Levitt, nos habla sobre feminismo y el porqué de esta película.

Violaciones, coerción y tráfico humano dentro del negocio del porno

Vídeo


Actriz es violada de verdad en la realización de una película porno en la meca del porno, Los Ángeles, de donde procede más del 80% de la pornografía

Actriz es violada de verdad en la realización de una película porno en la meca del porno, Los Ángeles, de donde procede más del 80% de la pornografía

Este post viene a colación de esta publicación que colgamos previamente de una mujer siendo forzada en el rodaje de una película porno, por la que hemos recibido varios correos de personas justificando este trato y diciendo que este es un caso aislado, e incluso llegando a decir que esto es normal, que no tiene nada malo, o que ella se lo buscó, y un largo etc de barbaridades.

Este no es ni mucho menos un caso aislado, es solo un caso de tantos de los abusos sexuales y laborales y de todo tipo que se producen en esta industria. No estamos hablando de “una” mujer a la que le pasó, sino de que, al margen de que esto le ocurre incluso a las que entran en la industria “voluntariamente?”, 2 Millones de mujeres y niñas son traficadas cada año para el comercio sexual que incluye tanto el destino para prostitución como para la filmación pornografía, o ambas.

Muchos de esos vídeos porno que vemos en Internet alegrándonos de lo libres, modernos y liberales que somos, son de mujeres, adolescentes y niñas/os víctimas del tráfico humano, víctimas de engaños, coerciones, falsas ofertas de trabajo, y sobre todo víctimas de la desigualdad y de una sociedad extremadamente patriarcal y machista que nos educa para ser objetos sexuales desde la niñez.

La libertad no es un “todo vale”, nuestra libertad no es libertad cuando coarta la libertad de los demás. Obviando que lo de este vídeo concreto sea una violación donde se ve claramente al final como ella grita e insulta a su manager y compañeros entre sollozos diciendo que no han respetado sus condiciones, refiriéndonos a las actrices que supuestamente se meten de manera “voluntaria” en esta industria.., ¿una persona que elige ser esclava es realmente libre? ¿Una mujer que ha sido violada en la infancia y que ha crecido normalizando la violencia sexual, cosa que se da en muchísimos casos tanto de actrices porno como de prostitutas ¿es realmente libre y voluntaria? ¿Las mujeres que crecen siendo adoctrinadas desde niñas para ser objetos sexuales son realmente libres y voluntarias? La respuesta a todo esto es NO.

La trata de personas es el resultado de que comerciar sexualmente con personas sea normalizado y aceptado por toda la cultura, la trata existe porque existe el comercio sexual, y no dejará de existir mientras exista el primero, a la historia nos remitimos. Si no hubiera desigualdad social ni una normalización generalizada del uso de las mujeres como objetos y meros recipientes de semen, si no hubiera el adoctrinamiento sexista salvaje que hay desde la infancia, probablemente no existiría ni la prostitución ni la trata de personas, solo personas que tienen sexo libremente con otras para su disfrute y satisfacción.

Sin títuloMuchas de estas adolescentes rescatadas, porque en su mayoría eran niñas, y tantas que siguen aún presas de las mafias, no sólo son prostituídas, también son utilizadas para filmar pornografía del género “teenporn”, y cuando son adultas, siguen en la industria de la que les es casi imposible salir porque las aislan y las enganchan a la droga para mantenerlas dependientes y obedientes.

WASHINGTON 29/07/2013 El FBI rescata a 105 adolescentes que eran explotadas sexualmente http://www.sdpnoticias.com/internacional/2013/07/29/en-operativo-del-fbi-rescatan-a-105-adolescentes-que-eran-explotadas-sexualmente