🔸¿Cuál es el problema con el porno?🔸 


Respondiendo a los argumentos pro-porno más comunes.

Tratándose de pornografía las opiniones son variadas. Hemos compilado los argumentos más comúnmente usados por los defensores del porno.

 “El porno es sólo una fantasía, no es real”

El porno no es sólo una fantasía. Una fantasía tiene lugar en la mente. Una escena protagonizada por una mujer siendo ahorcada, no pudo existir de no haber una mujer de carne y hueso ahorcada, para el disfrute del hombre espectador.

Cuando actos de violencia sexual y crueldad son ejecutados sobre los cuerpos de mujeres, esto deja de ser una fantasía; se convierte en realidad.
Es importante hacer notar que muchos actos sexuales en la pornografía son de naturaleza violenta, actos que las mujeres informan ser dolorosos y degradantes, que no disfrutan y aún más, actos que los hombres no esperan que ellas disfruten.

Seguramente esto nos lleva a cuestionarnos, ¿por qué la crueldad, humillación y agresión sexualizada por hombres en contra de mujeres, son una fantasía?, ¿por qué este trato deshumanizante hacia las mujeres excita sexualmente a los hombres consumidores?

Como Robert Jensen explica, “los hombres obtienen algo muy concreto de la pornografía: orgasmos…pero tiene un costo; ese costo es nuestra propia humanidad”.

“Seguro, cierto porno es malo, pero no demonices toda la industria”

Algunas veces los defensores del porno argumentan que sus críticos escogen con pinza los peores y más extremos casos. Sin embargo, nuestro enfoque es hacia la pornografía más consumida, que en años recientes se ha vuelto más violenta que nunca. La investigadora Rebecca Wishnant* notó que, “en la pornografía popular actual, la agresión contra las mujeres es la regla más que la que le excepción…[esto] es tan normal que sería difícil que un consumirdor regular pudiera evitarla”.

Algunos de los actos asentados en la pornografía popular son, descritos así por la investigadora Maree Crabbe*, arcadas inducidas mediante felación, sexo anal heterosexual, eyaculación en la cara y pechos de las mujeres, doble penetración -donde una mujer es penetrada vaginal y analmente al mismo tiempo. La pornografía popular promueve la dominación de la mujer por el hombre, en ella las mujeres son llamadas frecuentemente perras, putas, prostitutas y “basureros de semen”.

Es chocante lo racista y sexista que es. En cualquier otro medio, dichos estereotipos causarían conmoción, pero en el porno son aceptados.

En un estudio de contenido realizado el año 2010*, respecto a la pornografía que mejor se rentaba y más se vendía en USA, se encontró que la agresión física y verbal en contra de las mujeres es rampante, la agresión física tiene lugar en el 88% de las escenas, y de ello, el 94% de la agresión física y verbal es dirigida a la mujer.
Uno no tiene que ir más allá de las estadísticas proveídas por la propia industria pornográfica, como en Adult Vídeo News, para darse cuenta que los vídeos porno más vendidos incluyen violencia sexualizada hacia las mujeres, misoginia, incesto, racismo y pornografía pseudo-infantil, con títulos como (advertencia, contenido explícito):
“Penetración profunda con niñas jóvenes, Gape me 2 [se refiere a abrir el ano de forma tal que luego de la penetración no se cierra], Quiero penetrar el culo de tu hija (16), Ella no estaba lista, Mi nuevo padrastro negro (21)”

“Las mujeres también ven porno”

 Las investigaciones demuestran* que los hombres son mucho más propensos a ver porno para excitarse sexualmente y masturbarse, que las mujeres. Y aunque la vasta mayoría del porno está hecho para hombres heterosexuales, algunas mujeres ven porno.

En ABC, la psicóloga Laura McNally* señala que “en efecto, algunas mujeres gustan del porno. La mayoría de la gente obtiene placer de hábitos que en último término son dañinos, como el alcohol, el tabaco o las drogas. Las mujeres no tienen un imperativo moral especial de apoyar solo a industrias que cumplen los propósitos del feminismo”.
Algunas mujeres participan en actividades e industrias que son sexistas y dañinas para las mujeres en su conjunto. Que algunas mujeres sean partícipes, no cambia la realidad de que la violencia sexualizada en contra de las mujeres en la pornografía, impacta el estatus de las mujeres en general, tanto en su proceso de producción como de consunción por los hombres.
Muchas mujeres, sin embargo, dan cuenta de el impacto negativo del porno, en particular del efecto negativo en sus relaciones personales y matrimonios, y la presión de verse y actuar de acuerdo la estética pornográfica. De hecho, el porno ha sido nombrado como factor en el aumento de prácticas* tales como depilación brasileña y  cirugías estéticas, incluyendo la labioplastía, en la medida que mujeres y niñas comparan sus vulvas a las de las mujeres en la pornografía.

Médicos han denunciado*  que están viniendo a consulta niñas de 12 años con heridas sexuales inspiradas por el porno, y mujeres y niñas informan ser presionadas a someterse a actos indeseados y humillantes que han sido normalizados por la pornografía.

[Lee las experiencias de mujeres reportando coerción y presión de parte de sus parejas hombres para someterse a actos sexuales inspirados en el porno*.]

“Estas fiscalizando/ humillando/ dictando lo que adultos que consienten puede hacer”


Estamos haciendo en un análisis crítico de una industria que, por dinero, explota y deshumanizada a mujeres y niñas. Dicho análisis puede incluir preguntas tales como, ¿por qué los hombres usuarios de porno encuentran placer al consumir violencia o subordinación y humillación de otra persona?
Es relevante analizar la noción de “adultos que consienten”, teniendo en cuenta que muchos de los actos más populares en la pornografía son violentos, degradantes y actos que la mayoría de mujeres no hallan placenteros.

Muchos de los actos comunes en la pornografía son diseñados para infligir el máximo daño físico posible en las mujeres. En efecto, basándose en el material promocional de las películas más populares en el sitio de AVN, pareciera ser que el daño perpetrado en los cuerpos de las mujeres es una forma eficiente de atraer a hombres consumidores: (Advertencia, leguaje explícito)

“Rojo, brillante prolapso anal”

“Anos abiertos”

“Prolapso rectal”

“Su ano empalado en su erección”

“En Pure Filth [pura suciedad] sabemos exactamente lo que quieres, y te lo damos. Chicas siendo penetradas por el culo hasta que sus esfínteres estén rosados, blandos y totalmente reventados. En la tienda, le esperan pañales de adultos a estas putas una vez que su trabajo haya terminado” (Copia promocional de “Putas destrozadas analmente”)*

“Es asunto de los padres evitar que sus hijos accedan al porno”


Aunque ciertamente los padres deben tomar un rol activo, tener conversaciones apropiadas a la edad de sus hijos e hijas, y aprender acerca de seguridad en las redes, se ha vuelto casi imposible para los padres evitar que sus niños sean expuestos a imágenes y mensajes pornográficos, debido al avance de la tecnología y al espacio público cada vez más saturado de pornografía.
La juventud se encuentra con la pornografía en revistas en el supermercado, gasolineras, diarios, en vídeos hiper-sexualizados,  comerciales soft-porn y en la cultura popular en general. La industria publicitaria en Australia se regula a si misma, desechando frecuentemente reclamos por avisos inspirados en el porno, incluyendo anuncios de clubes de strip y sexpo, fuera de las escuelas, determinando que ese contenido no es inapropiado para niños.
Muchos niños encuentran porno incluso por accidente, otros son expuestos a porno hardcore en casa de amigos o hasta en el colegio. Expertos creen que la edad promedio de exposición al porno son 11 años. Los días en que era difícil acceder al porno se han ido -ahora es imposible evitarlo.

Desafortunadamente, no todos los padres están en condiciones o dispuestos a tomar las medidas necesarias para evitar que sus hijos sean expuestos a la pornografía. Creemos que todos los niños tienen derecho a una infancia libre de pornografía, y que el gobierno y los  legisladores deben sostener estrategias para asegurar el interés de todos los niños.

“Tú solo eres anti-sexo”

Los propulsores de las industria del sexo usualmente califican las críticas a la pornografía como oposición al sexo. Esta es una táctica baja, que mezcla el abuso sexualizado de mujeres en la pornografía, con el sexo, como si fueran la misma cosa.
Los defensores de la industria del sexo arguyen que quienes son críticos de la misma simplemente están reprimidos, son cerrados de mente y estirados tratándose de sexo, como si participar u obtener ganancias de la exploración de mujeres fuese progresivo.
Si se supone que el porno representa libertad, ¿la libertad de quién representa?, ¿libertad para las mujeres reducidas a agujeros que los hombres pueden brutalizar?, ¿para la gente de color, sometida a estereotipos racistas y convertidas en fetiches? Pareciera que está ‘libertad’ esta limitada a lo hombres que obtienen ganancias del porno y lo consumen, hombres que encuentran sexualmente gratificante ver a mujeres reducidas y abusadas. Esta es la libertad por la que luchan los defensores de la industria del porno.
Quienes apoyan una posición anti-porno reconocen que la pornografía es la mercantilización de la sexualidad humana. Es producido por una industria que no se preocupa de la liberación o sexualidad auténticas, sino maximizar sus ganancias. Como la profesora de sociología y escritora Gail Dines argumenta, “la pornografía es al sexo, lo que McDonalds es a la comida. Una versión plástica, genérica de lo que es real”.

Quienes están en contra de la pornografía reconocen que la industria lastimas a las mujeres, también a niños y hombres, que tiene efectos negativos en la sexualidad, en el desempeño sexual, las relaciones, salud mental y que lastima  relaciones sexuales saludables, intimidad y conexiones humanas. Como señala la Doctora Dines, “no puedes ser pro-porno y pro-sexo. Tienes que escoger uno”*
Algunas personas erróneamente creen que la pornografía son solo imágenes de cuerpos desnudos, o de adultos que consienten teniendo sexo. La realidad es bastante diferente, el porno está constantemente enviando mensajes acerca del poder entre hombres y mujeres, sexualiza la dominación y agresión masculinas y la subordinación de las mujeres. En vez de hacer el amor, Gail Dines sugiere que el porno es sobre hombres “haciendo el odio” a las mujeres. No es sexo, es explotación sexual. Como nuestra amiga One Angry Girl* dice, “comparar el porno con el sexo es como golpear a alguien con una sartén y decir que estas cocinando”
[Declaraciones hechas por pornógrafos, dejan claro que el placer de la mujer no es su objetivo, sino, el castigo. Lee lo que los pornografos realmente piensan de las mujeres aquí*]

“Las mujeres en la pornografía eligen  trabajar en la industria del sexo” 

Como la sobreviviente del tráfico sexual, Rachel Moran, señala “el concepto de elegir tiene su raíz en privilegio de una alternativa real. Cuando yo pienso en mis alternativas, eran simplemente estas: ten hombres arriba y dentro tuyo, o sigue sufriendo no tener hogar y pasar hambre. Ahora elige. Toma tu ‘decisión’ “.
Algunas mujeres entran voluntariamente a la industria. En ‘Getting Off: Pornography and The End of Masculinity’, el activista anti-porno Robert Jensen argumenta, “su elección es libre, en el sentido de que nadie las amenazó con hacerles daño directamente en caso de elegir otra cosa, pero no está echa bajo condiciones de completa libertad, dado su limitado poder en el sistema”.

Muchas sobrevivientes de la industria, sin embargo, señalan que más que ser una decisión, fue la falta de opciones lo que las llevó a elegir la industria del sexo, siendo las dificultades económicas un factor de fondo para muchas de ellas.
Otras mujeres describieron historias de abuso sexual infantil, y como ese abuso las amoldó y preparó para el comercio sexual -se les enseñó que sus cuerpos no eran suyos, sino de los hombres, para usar y disfrutarlos-, y también a disociarse durante ese abuso, una habilidad útil parar soportar el abuso pagado continuo de los compradores.
Otras mujeres señalan que creen haber elegido entrar a la industria del sexo, pero sin entender por completo a qué estaban pactando, o acordaron bajo ciertas condiciones que luego fueron violadas y se sintieron sin poder para objetar -por ejemplo los actores de porno de tortura del sitio Kink*:

“Las modelos estaban asustadas de que al expresar preocupación fuesen a perder sus trabajos. “Estas en una posición en que si no sigues las órdenes, vas a perder escenas” [Alexander] explica.

“…Concuerda con que el miedo de perder el trabajo es real. Las “listas negras” son reales”, dice. “Puede ser riesgoso hacer llamados de atención”.

“Aaliyah Avatari, que antiguamente participaba bajo el nombre Nikki Blue y famosamente perdió su virginidad durante una transmisión de Link en vivo en enero de 2011, dice que fue puesta en una lista negra luego de la escena. “Son muy minuciosos, si una modelo se queja mucho, no trabajarán con ella nunca más”.

“Me tomó meses sanar luego de perder mi virginidad” declara, “tuve que hacerme una cirugía vaginal reconstructiva. No hubo ninguna compensación por eso. Tuve suerte de tener seguro privado de salud en aquel entonces”.

Los defensores de la industria del sexo usualmente declaran que las mujeres eligen trabajar en pornografía y prostitución, que en vez de explotación, este es un asunto sobre la autonomía corporal de las mujeres, pero son reticentes a discutir las elecciones de los hombres que crean una demanda del abuso de mujeres en la industria.

“El porno puede jugar un rol positivo en la educación sexual”

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Dado el fácil acceso a la pornografía en línea y a la falta de otras alternativas apropiadas de educación sexual, el porno ha empezado a funcionar como una de las formas primarias de educación sexual para la juventud. Sin embargo el porno es una herramienta educativa muy pobre –“una distorsión de la sexualidad que se basa en el respeto”- según la doctora Abigail Bray y Melinda Tankard Reist, co editoras de ‘Big Porn Inc: Exposing the harms of global Pornography Industry’. 

El porno falla en promover sexo seguro, consentimiento, respeto o placer mutuo. En cambio, presenta a los hombres como dominantes y sexualmente agresivos, que tienen derecho a usar los cuerpos de las mujeres de cualquier forma que deseen. Las mujeres son presentadas como objetos sexuales que jamás dicen ‘no’ y que disfrutan con dolorosas, degradantes y crueles prácticas sexuales.
El porno le da a los hombres expectativas irrealistas al relacionarse sexualmente con mujeres. Un niño de quince años describe como el porno lo preparó para el fracaso [vídeo en el artículo original]:

“La primera vez que tuve sexo, como había visto tanto porno, pensé todas las chicas quieren esto, a todas les gusta aquello, todas lo quieren por aquí, lo aman ahí, así que traté todas esas cosas y terminó mal”

“Después de tener sexo por 20 minutos más o menos y decidí ir por sexo anal  [a ella] no le gustó eso! Lo saqué. Decidí que yo quería sexo oral, traté de que ella me lo chupara [a ella] no le gustó. Me vine sobre ella, [a ella] no le gustó”

El doctor Michael Flood señala que el porno es “educación sexista”, la pornografía influencia a la gente joven en la aceptación de “construcciones sobre el género y la sexualidad sexistas y estereotípicas” y de “el entendimiento sexualizado de comportamientos en mujeres y niñas”

“Si la pornografía nos hiciera saludables, ya estaríamos sanos” – Doctora Mary Anne Layden.

“El problema es que los niños tengan acceso al material para adultos”


Este dibujo, por Jacky Fleming, establece un gran punto [imagen en el artículo original: un hombre en traje le dice a una madre con su hijo “hemos acordado poner las revistas que degradan a las mujeres fuera del alcance de los niños”, la madre responde “genial, ¿alguna idea de cuántos años debería tener para poder ver imágenes que degraden a las mujeres?, ¿8?, ¿11?, ¿15?, ¿25?”

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“A las mujeres en el porno les gusta”


Puede ser incómodo para el consumidor regular de porno reconocer su papel en la perpetuación de la explotación de las mujeres en la pornografía. Por tanto, no es sorpresivo que sea preferible creer que las  mujeres en la industria disfrutan de actos sexuales doloroso, humillantes y degradantes, en vez de reconocer que ellos encuentran goce sexual en el tratamiento abusivo de las mujeres.

El estudio de Bridges* de 2010, descubrió que, al ser agredidos el 95% de los sujetos respondieron con expresiones de placer o neutrales. Esto no significa que actos de violencia tales como ahorcar o abofetear sean placenteras, pero sí refuerza lo que las mujeres en la industria del sexo saben -que sus trabajos dependen de dar la impresión de que disfrutan de actos de agresión practicados en su contra.

Ciertamente, los testimonios de actores retirados y vigentes de la pornografía no son pocos, referidos a la violencia, ETS y el trauma que soportaron en la industria. ¿Hay alguna otra industria en que esta manera de tratar a los trabajadores sea permitida?
[Lee aquí historias sobre la violencia, abuso y trauma vividas por actrices y actores porno*]

 “El porno ‘feminista’ o ‘ético’ es la solución”


Rechazamos la noción de que las mujeres puedan ser cosificadas, y sus cuerpos y sexualidad mercantilizados, de una buena manera, una forma que sea ética. La industria del porno está construida sobre violencia sexual, crueldad, humillación y brutalización de las mujeres, en pocas palabras, sobre el sufrimiento humano. La respuesta no es mejorar las condiciones de una industria así, sino abolirla.
La vasta mayoría del porno erotiza la inequidad y la violencia masculina en contra de las mujeres. El llamado porno “feminista” es estadísticamente irrelevante -pese a la discusión acerca de porno ético, no es el porno ético el que las personas están viendo, no es el porno “feminista” tampoco el que mantiene activa está industria de 200 billones.
El neurocientífico Ogi Ogas, respecto a la pornografía feminista*:

“Lo fascinante es que las mujeres comúnmente promueven la idea de porno feminista y socialmente quieren creérselo. Los activistas arguyen que tiene que existir más de él, las mujeres lo apoyan públicamente…pero a fin de cuentas, no es lo que les interesa mirar”.
Incluso si aceptáramos que existe algo cómo porno ético o feminista, su contenido es usualmente indistinguible del contenido del porno más popular. En un crítica al trabajo de Tristan Taormino*, un supuesto pornógrafo “feminista”, se hace notar que muestras de violencia en contra de las mujeres, tales como arcadas inducidas, ahorcamiento, bofetadas e insultos misóginos, eran igualmente prevalentes en su porno ‘feminista’ -“O es ético y honorable  ‘jugar con’ y promover dinámicas de humillación y violencia que terrorisan, lastiman y matan mujeres a diario, o no lo es”, concluyó el estudio*.
La investigadora australiana, doctora Megan Tyler le dijo a ABC,  que la noción de porno ético no es más que un punto de venta para la industria:

“Las aserciones sobre un porno ético, en este punto, son más bien propaganda de la industria que otra cosa y son -y serían con justa razón reconocidas en cualquier otro ámbito- como un lavado de imagen empresarial.
Es para un pequeño segmento de consumidores que quieren creer que su consumo de pornografía no es problemático y les gustaría pensar que lo que hacen es completamente diferente a lo que otros hacen, cuando en realidad todo alimenta la misma industria del comercio sexual.
Si existen consumidores realmente preocupados por las condiciones de quienes ejecutan el porno, sugiero dejar de ver pornografía”
***

POR CAITLIN ROPER

Fuente: http://www.collectiveshout.org/whats_the_problem_with_porn_responding_to_common_pro_porn_arguments

El emotivo discurso de Ashton Kutcher en el Congreso de EEUU contra la explotación sexual infantil


El actor Ashton Kutcher ha hecho un llamamiento al Congreso de Estados Unidos para combatir la explotación sexual infantil, una lacra contra la que el intérprete lucha a diario desde su fundación Thorn.

“He estado en redadas del FBI en las que he visto cosas que nadie debería ver. He visto un vídeo de una niña de la misma edad que la mía [dos años] violada por un estadounidense que estaba en Camboya de turismo sexual”, afirmó Kutcher con los ojos llenos de lágrimas. “He conocido a víctimas traídas desde México, víctimas en Nueva York, en Nueva Jersey, por todo nuestro país”, agregó.

El actor protagonista de Dos hombres y medio Aquellos maravillosos setenta, compareció el miércoles en el Comité de Asuntos Exteriores del Senado de EEUU para pedir a los congresistas que apoyen los esfuerzos de su organización para combatir la explotación sexual infantil.

Fundada en 2012 por Kutcher y su entonces esposa, la actriz Demi Moore, Thorn es una organización que diseña software para localizar a las víctimas de la explotación sexual infantil en internet, principal mercado (63 %) de compra y venta de niñas y niños según uno de sus estudios. Kutcher explicó que una de las herramientas creadas por Thorn, llamada Spotlight, logró identificar a 6.000 víctimas en tan solo seis meses.

“La tecnología puede utilizarse para permitir la esclavitud, pero también para desactivarla. ¿Podemos diseñar unas herramientas mejores que las suyas para combatir lo que está sucediendo?”, dijo el actor ante el Comité. Kutcher reveló que, en una ocasión, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) pidió ayuda a Thorn después de investigar durante tres años los abusos sexuales a una niña que entonces tenía siete y verse incapaces de encontrar al culpable.

“Éramos la última línea de defensa. Un actor y su fundación”, exclamó el actor, quien confesó que no pudieron ayudar al DHS a localizar a la víctima y que en ese momento eso le destrozó. “Durante los siguientes tres meses, tuve que acostarme cada noche pensando que esa niña seguía siendo víctima de abusos y que si hubiera creado el software correcto la hubiésemos podido salvar”, añadió.

Fuente: http://www.huffingtonpost.es/2017/02/16/ashton-kutcher-congreso-explotacion-sexual_n_14792826.html

Sexo con embarazadas mientras dan a luz 


La nueva moda del porno, cada vez más extremo: “Sexo con embarazadas mientras dan a luz”. Habíamos oído que cosa así se podían encontrar en la deep web pero no imaginábamos que ni tan siquiera las búsquedas aparecieran en Google. Búsquedas, que, por sí solas, demuestran que existe una demanda, y si hay demanda, ya ellos buscan la vía legal o ilegal de que haya oferta.

En India se venden los videos de violación a mujeres hasta por 3 centavos de dólar.

Vídeo


No podemos con este mundo totalmente deshumanizado. Más cultura del porno.
“En India se venden los videos de violación a mujeres hasta por 3 centavos de dólar.”

Ver noticia en https://youtu.be/x5K7AZp_L90

Lo más irónico de todo es que en Internet pueden encontrarse por millones gratis en cualquier página porno.

Las falacias del discurso en torno al derecho al “trabajo sexual voluntario y autónomo”


El proyecto de constitución para la Ciudad de México inicia con una carta de derechos amplios y diversos: hay derechos sociales, culturales, familiares y económicos; así como derechos para grupos m…

Origen: Las falacias del discurso en torno al derecho al “trabajo sexual voluntario y autónomo”

Las falacias del discurso en torno al derecho al “trabajo sexual voluntario y autónomo”


Toda historia es contemporánea

El proyecto de constitución para la Ciudad de México inicia con una carta de derechos amplios y diversos: hay derechos sociales, culturales, familiares y económicos; así como derechos para grupos marginalizados o minoritarios. En el primer artículo de esta carta se establece que: “La dignidad humana es inviolable. Todas las personas nacen libres e iguales en derechos. Su protección es el fundamento de esta Constitución y toda actividad pública o privada debe estar guiada por el respeto y garantía de los derechos humanos” (art. 8). En el siguiente artículo se afirma que “las personas gozan de los derechos humanos y garantías contenidos en esta Constitución, en la de los Estados Unidos Mexicanos, en los instrumentos internacionales de los que el Estado mexicano sea parte y en las leyes nacionales y locales” (art. 9 A1). Destaca que los derechos humanos son inalienables, imprescriptibles, irrenunciables, irrevocables y exigibles” (art. 9 B2).[1]

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Aun estando totalmente a favor del erotismo, la libertad y la educación sexual, esta página no sólo es “crítica” con la mayor parte de la pornografía actual (por violentar y humillar constantemente la imagen de las mujeres, reduciéndolas a vulgares objetos sexuales de consumo, y por mostrar una visión agresiva, sesgada e irresponsable de la sexualidad), también lo es con todo el sistema capitalista y patriarcal y sus medios, que promueven la violencia machista, sexual, física y psicológica contra mujeres y niñas. 

En los últimos años no han dejado de aumentar el número de agresiones sexuales y víctimas de violencia de género en todo el mundo, en el caso de los menores el aumento de casos es realmente alarmante. En algunas comunidades españolas como la valenciana, los abusos y violaciones de menores a menores han aumentado hasta un 85% en los últimos 10 años.

Escena de violación de la serie de TV True Blood

Escena de la serie de TV True Blood

Casualmente, el tiempo aproximado que hace que hay Internet en todas las casas con acceso libre y sin restricciones de menores al porno más duro, tiempo donde tampoco han dejado de crecer el número de series, películas, vídeo juegos, etc, donde se cosifica, se estereotipa, se viola, se maltrata y se matan mujeres por diversión. Gran cantidad de expertos apuntan a este material como uno de los causantes del incremento de la violencia de todo tipo contra las mujeres y niñas/os. El material dirigido a menores,  es especialmente peligroso porque está moldeando las psiques de los niños que serán los próximos adultos, de ahí que la violencia sexual y de género entre menores y adolescentes no deje de crecer.

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Muchos vídeo juegos convierten la violencia contra las mujeres en diversión. Esta captura es de Grand Thef Auto, vídeo juego donde se anima a los gamers a cometer agresiones sexuales y asesinatos

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El triunfo de los pornógrafos


“Dedicado especialmente a las personas de izquierda”

JULIO 2016 por LIERRE KEITH, traducción de Ana G. Aguilar

60 Playmate Bunnies Celebrate Playboy's 60th Anniversary

LOS ANGELES, CA – ENERO 16: Hugh Hefner (C) posa con las conejitas  Playboy (Foto de Rachel Murray/Getty Images para Playboy)

El triunfo de los pornógrafos es una victoria del poder sobre la justicia, de la crueldad sobre la empatía, de los beneficios sobre los derechos humanos.

Podría hacer declaraciones contra Walmart o McDonalds y los progresistas estarían ansiosamente de acuerdo. Todos entendemos que Walmart destroza las economías locales, y que ha provocado un empobrecimiento implacable de las comunidades a lo largo de los EEUU, ya casi completado. Y que esto, también depende de las condiciones de semi esclavitud de los trabajadores en China para producir las montañas de basura barata que vende Walmart, y, finalmente, del crecimiento sin fin del modelo capitalista que está destruyendo el mundo.

Nadie en la izquierda afirmaría que la basura barata que produce es sinónimo de igualdad o libertad. Nadie defiende a Walmart diciendo que los trabajadores chinos o americanos, quieren trabajar allí. Los izquierdistas entienden que la gente hace lo que tiene que hacer por una cuestión de supervivencia, que cualquier trabajo es mejor que ningún trabajo, y que el salario mínimo y la ausencia de beneficios son causa de revolución, no hacen una defensa de dichas condiciones.

Lo mismo con McDonalds. Nadie defiende lo que McDonalds hace a los animales, a la tierra, a los trabajadores, a la salud humana, y a nuestras comunidades, señalando que la gente delante de la grasa hirviendo consiente en sudar todo el día, o que los granjeros de cerdos firman “voluntariamente” contratos que casi no les da para vivir. El asunto no está en el consentimiento, sino en el impacto social de la injusticia y en la jerarquía, en cómo las corporaciones son, esencialmente, armas de destrucción masiva. Enfocarse en el momento de la elección individual no nos llevará a ningún lado.

El problema son las condiciones materiales que hacen que llevar a una persona a quedarse ciega en una factoría de micro chips en Taiwán, sea la mejor opción para algunas personas.“Esas personas son seres vivos”, reivindican los izquierdistas apelando a los derechos humanos como argumento base y como estrella guía: nosotros sabemos que las mujeres taiwanesas no son diferentes de nosotros en ningún aspecto realmente importante, y si cegarse por unos céntimos sin descanso ni para ir al baño fuera nuestra mejor opción, estaríamos ante una difícil situación.

¿Y las mujeres soportando dos penes empujando en su ano? No es ninguna exageración, ni “ponerse en lo peor”, algo de lo que son acusadas muchas feministas. El “doble-anal es de lo más normal en el “gonzo”, el porno hecho realidad gracias a Internet, el porno que no necesita un argumento, el porno que, arrolladoramente, prefiere la mayoría de hombres. Esa mujer, justo como la mujer que ensambla computadoras, sufrirá daños físicos permanentes con una alta probabilidad. De hecho, la media de lo que aguantan las mujeres en el porno gonzo son tres meses, antes de que su cuerpo diga “hasta aquí”. Así de castigadores son los actos sexuales requeridos. Cualquiera con conciencia, en lugar de una erección, puede entenderlo con sólo verlo. Si pasas unos minutos viéndolo –no masturbándote con él, sino viéndolo de verdad – podrías estar de acuerdo con el profesor Robert Jensen en que “la pornografía es lo más parecido al fin del mundo”:

“Con eso no me refiero a que la pornografía vaya a traernos el fin del mundo, no tengo visiones apocalípticas. Ni quiero decir que de todos los problemas sociales con los que lidiamos la pornografía sea el más amenazante. En su lugar, lo que quiero sugerir es que si tenemos el coraje de mirar honestamente a la pornografía actual, captaremos un guiño – de una forma muy poderosa y visceral – de las consecuencias de los sistemas opresores en los que vivimos. La pornografía es a lo que se parecerá el fin si no revertimos el curso patológico por el que vamos en esta sociedad patriarcal, de supremacía blanca, y de corporaciones depredadoras y capitalistas.

Imagina un mundo en el que la empatía, la compasión y la solidaridad – las cosas que hacen posible una sociedad humana decente – están final y completamente aplastadas por una sociedad individualista, y emocionalmente separada por la búsqueda del placer inmediato. Imagina esos valores acabados en una sociedad estructurada por múltiples jerarquías en las cuales las dinámicas de dominación/subordinación dan forma a las relaciones y a nuestra interacción…

Cada año mi sensación de desesperación se acentúa al ver el camino por el que la pornografía y nuestra cultura pornográfica nos lleva. Esa desesperación está enraizada, no en el hecho de que un montón de gente pueda ser cruel, o en que un número de ellos, aún a sabiendas obtengan placer de esa crueldad – los humanos siempre han tenido que lidiar con ese aspecto de nuestra psicología-, sino en ¿qué pasa cuando la gente ya no puede ver la crueldad, cuando el placer en la crueldad ha sido tan normalizado que ha quedado invisibilizado para muchos? ¿Y qué pasa cuando para una parte considerable de la población masculina de nuestra sociedad esa crueldad se vuelve una parte rutinaria de la sexualidad, definiendo las partes más íntimas de nuestras vidas?”

Lo que todos los izquierdistas necesitan hacer es atar cabos de la misma manera que hacen con cada una de las demás formas de opresión. Las condiciones materiales que los hombres crean como clase (la palabra es patriarcado) se traducen en que en EEUU la violencia machista es el delito violento más comúnmente cometido: hombres maltratando mujeres. Los hombres violan a una de cada 3 mujeres, y abusan sexualmente a una de cada 4 niñas antes de los 14 años. El número uno de perpretadores de abusos sexuales a niños se llama“Papá”.

Andrea Dworkin, una de las mujeres más valientes de todos los tiempos, entendió que esto era sistemático, no personal. Ella vio que las violaciones, el maltrato, el incesto, la prostitución y la explotación reproductiva trabajan todas juntas para crear una barricada de “terrorismo sexual”en el que todas las mujeres son forzadas a vivir. Nuestro trabajo como feministas que forman parte de una cultura de resistencia, no es aprender a erotizar esos actos; nuestra tarea es tirar ese muro abajo.

De hecho, los hombres de la derecha y la izquierda se alían para hacer un cómodo mundo para sí mismos que sepulta a las mujeres bajo condiciones de subordinación y violencia. Criticar la supremacía masculina trae acusaciones de censura, conservadurismo, puritanismo, y de ser aguafiestas, pero si eres capaz de ponerte en el lugar de las mujeres, verás que la derecha y la izquierda se alían para crear la misma hegemonía sin fisuras.

Gail Dines escribe, “Cuando critico a McDonalds, nadie me llama anti-comida.” La gente entiende que lo que esta siendo criticado es una serie de relaciones sociales injustas – con componentes ideológicos económicos y políticos – que crean más de lo mismo. McDonalds no produce comida normal. Manufactura industrialmente un producto para obtener beneficios capitalistas. No hay diferencia con los pornógrafos. Los pornógrafos han construido una industria de $100 billones anuales, vendiendo, no sólo sexo como una mercancía, que sería ya lo suficientemente horrible para nuestra humanidad colectiva, sino crueldad sexual. Ese es el corazón profundo del patriarcado, el lugar que los izquierdistas temen tocar: la supremacía masculina coge actos de opresión y los convierte en sexo. ¿Acaso puede haber un premio más poderoso que el orgasmo?

Y como se siente tan visceralmente, tales prácticas son defendidas (en el extraño caso de que una feminista sea capaz de exigir una defensa) como “natural.” Incluso cuando es envuelto con racismo, muchos en la izquierda se niegan a ver opresión en la pornografía. “Putitas latinas, o Trafica a mi adolescente negra no les provoca indignación alguna, excepto placer sexual al consumir dicho material. Una sexualidad basada en la erotización de la deshumanización, en la dominación, en la jerarquía, atrae otras jerarquías y encuentra riqueza en la explotación del racismo. Lo que nunca hará, es construir una sociedad igualitaria de cuidados y respeto, el mundo que los izquierdistas dicen perseguir.

A escala global, el cuerpo desnudo de las mujeres – demasiado joven y demasiado delgado como para soportarlo – está en venta en todos lados, definiendo la edad y la imagen correcta de las mismas, y como una realidad brutal: las mujeres y las niñas son ahora el producto número uno en ventas en el mercado negro global. De hecho, hay países cuyos presupuestos se sustentan completamente en la venta de mujeres. ¿Es la esclavitud un entretenimiento sexual o un abuso de los derechos humanos? ¿De qué sirve un movimiento de cambio social que no es capaz de ver eso?

Necesitamos exponer nuestras reivindicaciones como personas que apuestan por la libertad, no la libertad de abusar, explotar y deshumanizar, sino la libertad de no ser degradadas en una cultura que celebra la violación.

Esta es la bancarrota moral de una cultura construida sobre la violación y sus subyacentes privilegios. Una ligera variante del Romanticismo, sustituyendo la emoción por el deseo sexual inmediato y un “estado natural”de privilegios. Su versión sexual es una herencia directa del “movimiento bohemio”, quienes comenzaron a exhibir en público representaciones de“transgresoras y desmesuradas atrocidades sexuales”. Gran parte de esta filosofía, inspirada en el ejemplo del Marqués de Sade, torturador de mujeres y niños. Aún así, fue tildado de ser la base e inspiración de escritores como “Baudelaire, Flaubert, Swinburne, Lautréamont, Dostoevski, Cocteau, y Apollinaire” así como de Camus y Barthes. Camus escribió, “Hace dos siglos… Sade exaltó las sociedades totalitarias en nombre del la libertad desenfrenada. Sade también presentó una teoría cercana a la Voluntad de poder de Nietzsche. En última instancia, su ética defiende“las raíces eróticas del fascismo”.

Una vez más, es hora de elegir. Las advertencias están ahí y es hora de escucharlas. Los estudiantes universitarios de hoy tienen un 40% menos de empatía que los de hace veinte años. Si la izquierda quiere articular una verdadera resistencia, una resistencia contra el poder, que rompe huesos y corazones, ríos y especies, tendrá que escuchar – y conocer finalmente – esta valiente frase de la poetisa Adrienne Rich: “Sin ternura, estamos condenados.”

Este ensayo ha sido extraído del capítulo 4 Cultura de resistencia , Deep Green Resistance (La profunda resistencia verde) de Lierre Keith.

KEITH.TAGS: CULTURE OF RESISTANCEDEEP GREEN RESISTANCELIERRE KEITHPORNPORNOGRAPHYTHE LEFT

 

Fuente original: http://www.feministcurrent.com/2016/07/26/the-triumph-of-the-pornographers/