Lo llaman fantasía… Andrea Dworkin


MÁS QUE HARTAS de oír la FALACIA “el porno es fantasía”. No, no es fantasía, y eso sin meternos a criticar el efecto nocivo que tiene sobre nosotras la representación y la violencia que se ejerce contra la mujer en la pornografía.

 

 

Cada vez más hombres prefieren masturbarse frente a una pantalla a tener relaciones con sus parejas


Sexo_hombre_ordenador_porno_destacada

Según diversos estudios realizados en las consultas de psicólogos/as alrededor de todo el mundo, no deja de aumentar el número de hombres que relegan sus relaciones por fantasías sexistas, que prefieren una pantalla llena de trozos operados y retocados de mujeres, a compartir momentos de placer, conexión e intimidad con la persona real a la que dicen amar.

La mayoría lo oculta, y encima, cuando son descubiertos, las culpan a ellas, por no entender que se metan en una relación cuando en realidad prefieren masturbarse compulsivamente con barbies de silicona, que no dejan de ser víctimas de nuestra cultura machista, esculpidas a medida a golpe de bisturí según los dictados del patriarcado.

Y ya ni siquiera necesitan ver porno, basta con poner el telediario o cualquier programa de sobremesa, porque ese se ha convertido en el único tipo de mujer permitido en los medios. Sólo mujeres aptas para salir en revistas de hombres que cosifican mujeres. Y voilá, casi todas entran por el aro, basta con teclear sus nombres en google para encontrar sus fotos porno-chic esparcidas por toda la red.

Cada vez es mayor el número de hombres, incluso muy jóvenes, que han llegado al punto de ser incapaces de mantener o tener erecciones sin recurrir a esos contenidos, ya sea a través de una pantalla o reponiéndolos en sus propias cabezas. Pueden estar con una pareja sexual, e incluso en esa situación, son incapaces de estar ahí, de disfrutar del momento y la persona que tienen delante, su cabeza está en otro lado.

Muchas de las parejas de esos hombres, a parte de perder totalmente la autoestima y el amor propio que les quedaba, llegan a entrar en un quirófano para parecerse a eso con lo que su novio fantasea, pensando que así pararán. Pero no, porque el problema no está en los cuerpos de ellas, sino en las cabezas de ellos.

Este es un tema tabú, algo de lo que nadie habla, y mucho menos las mujeres, porque es que además no se les permite, se las acalla con toda suerte de micromachismos. Esta es la triste realidad que sufren millones de mujeres que tienen la mala suerte de compartir su vida con machistas insensibles adictos a contenidos sexistas, obsesionados con las mujeres-objeto de plástico y silicona que nos vende el patriarcado. Que desgraciadamente, son la mayoría. Y cada vez son más los hombres que ejercen así su masculinidad, es uno más de sus privilegios patriarcales, y pobre de la que diga algo en contra, porque el chantaje emocional y la culpabilización no tendrá límite. La mayoría de mujeres en relaciones heterosexuales están obligadas a tragar con todo esto sin rechistar.

porn-addiction-help

Es de tal calado el problema, que en algunos países como Japón o el Reino Unido, aunque no son los únicos, han saltado las alarmas debido a la insatisfacción sexual creciente, los problemas sexuales y psicológicos derivados como la impotencia en ellos, y la falta de autoestima en ellas, se ha disparado al tiempo que disminuye la frecuencia de relaciones sexuales en pareja, afectando incluso a la natalidad, todo debido a esos estereotipos imposibles impuestos. Y la realidad no es que en el resto de países nos libremos, lo mismo está ocurriendo en casi todos lados, lo que no todos los países hacen estudios, porque no interesa.

El sexismo se ha convertido en un mercado al por mayor de insatisfacción e infelicidad sin límites muy lucrativo para unos pocos. Una fábrica de onanistas, de yonkies del sexo enlatado y la misoginia.

Y lo peor es que aún no hemos visto lo peor, lo que ocurrirá con las nuevas generaciones que están mamando esta deshumanización, esta falta total de valores y respeto hacia las mujeres desde la cuna, esos que ya ven a las mujeres como objetos y ven porno duro desde antes incluso de los 8 años.

Aún así, vivimos en esta sociedad que nos ha tocado de la que no podemos escapar, pero no podemos más que preguntarnos ¿por qué complicar las cosas con lo simple que podría ser todo? Si te gusta todo ese sexismo y esa forma de vivir el sexo, sencillamente busca una pareja que comparta tus gustos, lo tienes fácil, sois la mayoría. Y si no, quédate con tu pantalla del ordenador y tu caja de clinex, en lugar de juntarte con alguien que no quiere tener nada que ver ni con la pornografía, ni con el sexismo ni con una forma de vivir la sexualidad machista y compulsiva, para luego hacer todo lo anterior y ocultárselo, porque estás atentando contra la libertad de elección y la salud mental de la otra persona.

Si viviéramos con honestidad independientemente de cuales sean nuestros valores, ideales o gustos sexuales no habría ni que discutir o hablar de estos asuntos, pero no es así, la mayoría calla, oculta y si sale a la luz, miente, niega, ataca y manipula.

Desde aquí defendemos la libertad sexual total, pero hacer lo de arriba es coartar la libertad sexual de quienes no quieren vivir según los mandatos de la sexualidad patriarcal y capitalista imperante.  Insistimos en que no se les pide que dejen de hacer lo que hacen, sino que respeten que haya gente que no quiera vivir con eso en sus vidas ni con las personas que ejercen así su sexualidad, que las dejen en paz.

Con estas letras no se pretende coartar la libertad ni la sexualidad de nadie, así que se pueden ahorrar los insultos machistas de quienes defienden sus privilegios de cosificar sexualmente a otros seres humanos (casi siempre seres humanas) cuando siente peligrar dichos privilegios, tipo “puritana/o”, “anti sexo”, etc.

Ellos, que presumen de libres y liberales son los que no respetan que haya personas no católicas ni religiosas que no quieran en sus vidas ni pornografía ni sexismo, no respetan ni entienden que haya gente a la que le encanta el sexo pero no cosificando al otro, no pasando por encima de la dignidad y los deseos del otro, que es lo que hacen la mayor parte de los medios y la pornografía. Insultan y llaman puritanos a quienes quieren sexo de calidad, sexo con intimidad, sexo con complicidad, con conexión, con emociones, con igualdad, sin toda esa basura sexista, a quienes quieren usar su propia creatividad e imaginación, sin estereotipos ni adoctrinamiento, que lo que desean es más educación sexual y menos cosificación e hipersexualización  mediática, a quienes quieren construir su propia película en su intimidad, su propia sexualidad al margen del machismo, del patriarcado, del sexismo mediático y de la pornografía.

A ver si les queda claro de una vez que que odies la comida basura, no significa que no te encante comer, que odies el porno y el sexismo no significa que no te guste disfrutar al máximo del sexo.

Con respecto a esto, Gloria Steinem da en el clavo con esta reflexión: “Hacer a las mujeres parecer anti-sexo o aburridas si queremos el derecho de ser sexuales sin ser humilladas ni heridas, y hacer parecer a los hombres débiles o impotentes si prefieren la cooperación a la dominación, es claramente una táctica de aislamiento contra cualquiera que intente separar la sexualidad de la violencia y la dominación- que es un reto a la dominación masculina en toda regla.”

En resumen, que cada cual haga y viva como le de la gana mientras no atente contra la dignidad, la libertad y los derechos de nadie, que respeten y dejen en paz a quienes quieren vivir el sexo y sus relaciones de pareja de otras maneras no sexistas ni patriarcales. Y eso sólo se logra siendo sinceros desde el comienzo de las relaciones. ¿Empezamos?

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Artículo relacionado de Psychology Today:

“Expertos apuntan a los estereotipos imposibles de belleza como causa del incremento de casos de impotencia, disminución de la libido, insatisfacción sexual y problemas de pareja”

“La adicción a contenidos pornográficos y sexistas entre las principales causas de divorcios y rupturas de pareja según psicólogos y abogados matrimonialistas”

EL PEQUEÑO Y SUCIO SECRETO DEL PORNO


Traducción del artículo: Porn’s dirty little secret

Para los espectadores, la pornografía puede parecer un mundo de placer y emociones, para quienes participan en su elaboración a menudo es una experiencia plagada de drogas, enfermedades, esclavitud, tráfico, violación y abuso.

El 80% de las supervivientes de la prostitución reportaron que los clientes les ponían porno para mostrarles lo que querían, la mayoría, escenas de hardcore que implican violencia física, verbal y psicológica contra las mujeres.

El 80% de las supervivientes de la prostitución reportaron que los clientes les ponían porno para mostrarles lo que querían, la mayoría, escenas de hardcore que implican violencia física, verbal y psicológica contra las mujeres.

“Me dieron una jod%*&$#paliza … La mayoría de las chicas comienzan a llorar porque les duele demasiado…No podía respirar. Estaba siendo golpeada y estrangulada. Estaba muy alterada y ellos no paraban. Ellos seguían grabando. [Les pedí que apagaran la cámara] y ellos continuaron.”- Regan Starr.

violacion-real-en-grabacic3b3n-de-porno-l-a

En la foto, Luben, otra ex actriz porno, que como Regan Starr y otras muchas ha denunciado haber sufrido abusos. Luben cedió este vídeo sin cortes como denuncia donde aparece llorando y gritándole a su manager  por dejar que le hicieran cosas no pactadas contra su voluntad. Esos gritos/súplicas por supuesto no salen en la película.

La industria de la pornografía trabaja duro para mantener su imagen glamorosa, pero detrás de cámara hay una realidad de violencia, drogas y tráfico de personas. Con un poco de edición y cortes de video, los pornógrafos pueden hacer que en la pantalla,  parezca algo que se está disfrutando. Pero la versión sin cortes es una historia muy diferente. Las actrices porno son constantemente amenazadas y emocional y verbalmente abusadas por agentes y directores que las obligan a hacer cosas que  no quieren. “Eres vista como un objeto y no como un ser humano con espíritu”, escribió Jersey Jaxin, una actriz porno que dejó la industria en el 2007. “Consumen drogas porque no pueden lidiar con la forma en la que son tratadas. El 75% (de actores y actrices porno) y en aumento, consumen drogas. Tienen que engañarse a sí mismxs. Existen médicos específicos en la industria a los que si vas por un resfriado común, te dan Vicodin, Viagra, lo que tú quieras,  lo único que les importa es el dinero. Tú eres un número. Estás marcada. Tienes los ojos negros. Eres violada. Estás atada. Tienes tus adentros saliéndose.” Los pornógrafos no solamente desaparecen las dolorosas experiencias de los actores y actrices, en muchos casos también se encargan de desaparecer que algunos “actores y actrices” no tienen alternativa alguna. Parte de la mentira de los productores de porno, es que buscan que sus clientes crean que el porno que compran es entretenimiento legítimo, hecho por personas glamorosas que lo hacen porque así lo quieren. Está “bien” para el espectador disfrutarlo, porque las personas que está viendo parecen también disfrutarlo. Lo que el espectador no sabe es que las personas aparentan pasarlo bien porque detrás de escenas, muchas tienen un arma apuntándoles en la cabeza. Y si terminan de sonreír, se disparará. Obviamente, el tráfico de personas es un negocio subterráneo, hacer estadísticas confiables no es nada fácil. Pero los hechos en casos que han salido a la luz son escalofriantes. Por ejemplo, en 2011, dos hombres en Miami fueron hallados culpables por pasar 5 años engañando a mujeres para que cayeran en una trampa de tráfico. Ellos les prometían puestos de modelos, cuando las mujeres se acercaban para las pruebas, las drogaban, secuestraban, violaban, grababan toda esa  violencia y les vendían las cintas a las tiendas de pornografía de todo el país.

Muchas actrices porno, al igual que ocurre con muchas mujeres víctimas de trata, son captadas con falsas ofertas de trabajo como modelos, bailarinas o actrices

Muchas actrices porno, al igual que ocurre con muchas mujeres víctimas de trata, son captadas con falsas ofertas de trabajo como modelos, bailarinas o actrices

Ese mismo año, una pareja en Missouri fue sentenciada por obligar a una niña con retraso mental, a producir porno, la golpearon, flagelaron, sofocaron, electrocutaron, ahogaron, mutilaron y estrangularon hasta que ella aceptó. Una de las fotos para las cuales la obligaron a posar, terminó siendo la portada de una publicación de Hustler Magazine Group. Estos casos son sólo la punta del iceberg, muchos casos similares existen, y por cada víctima descubierta, innumerables más sufren en silencio. Otras son introducidas al mundo de la prostitución forzada. Dado que la pornografía hace que la prostitución y explotación sexual parezca normal, no es sorprendente que exista una fuerte relación entre el uso de la pornografía y el acudir a prostitutxs. De hecho, lo hombres que van con prostitutas han visto el doble de porno durante el último año, comparado con la población en general. Tampoco es sorprendente que cuando estos clientes aparecen, muchos ya vienen con imágenes porno en mano y se las muestran a las mujeres que están explotando, la mayoría de las cuales son víctimas de las mafias, controladas por chulos, y que forzarán a recrear esas imágenes. Y ellos no son los únicos en usar el porno como ilustración. “chulos y traficantes usan la pornografía para iniciar a sus víctimas en su nueva vida de esclavitud sexual,” comenta la Dra. Janice Shaw Crouse, representante de Beverley La Haye Institute. A través de la exposición al porno, estas víctimas “se desensibilizan para aceptar lo inevitable y aprender lo que se espera de ellas”. En un estudio de 854 mujeres en prostitución alrededor de 9 países, 49% dijo que se había realizado porno de ellas cuando estaban siendo prostituidas, y un 47% dijo que habían sido dañadas por hombres que las habían obligado o intentado obligar a hacer cosas que ellos habían visto en porno. Al final, el porno impulsa la prostitución, y el porno y la prostitución son los productos que el mercado del sexo ofrece.

El porno es  a la prostitución lo que el marketing a la publicidad,  una maquinaria normalizadora del uso y abuso de las mujeres como objetos (prostitución) y creadora de la necesidad de ejercer violencia y dominación sobre las mujeres.

El porno es a la prostitución lo que el marketing a la publicidad, una maquinaria normalizadora del uso y abuso de las mujeres como objetos, creadora de puteros y de la necesidad de ver y ejercer violencia y dominación sobre las mujeres para lograr excitación. Violencia que no solo se lleva acabo sobre las mujeres prostituidas de la calle o del porno, sino sobre todas las mujeres, ya que   marca las tendencias y preferencias sexuales de quienes lo visionan, que piden luego hacer lo que ven a sus parejas o a mujeres esclavizadas sexualmente.

*Traducción: Alondra Delgado

Hipersexualización: El control social a través del sexo


Parece que Iker ha cogido nuestro blog para inspirarse en su próximo programa ;), trata prácticamente todos los temas que hemos abordado hasta ahora.

Sin título

Programa completo: “Hipersexualización en la sociedad”.

Aquí el texto de la introducción de abajo en voz.

En este programa de ‘Cuarto Milenio’ hablamos de sexo. Ustedes imagino que no impresionan ante nada. Además están muy acostumbrados a que cualquier programa sea de cocina o de mecánica, o cualquier elemento de nuestra sociedad esté bañado de sexo. Por tanto espero que no haya ninguna voz de sorpresa. Ahora bien, nosotros vamos a hablar de sexo y ustedes dirán “lo que hay que hacer para conseguir audiencia”. Que es lo que muchas veces se hace. Vamos a hacerlo al revés, espero que no perdamos audiencia. Porque creo que ir a contracorriente en este asunto es muy interesante. Nuestro compromiso siempre es mostrarles a ustedes una versión que no es la oficial. Una versión que seguramente no cuente con mucha simpatía, ¿Por qué? Está bien hablar de las clásicas conspiraciones, que en el fondo podemos ver con cierta lejanía. Yo lo he comentado alguna vez en esta mesa. Hay algunas conspiraciones que son las profundas y globales. Las que nos irradian con tal potencia que es muy difícil cuestionarlas. Incluso los que van por la vida de críticos, hasta ellos pueden protestar por el programa de la semana que viene. Dirán que esto no es ninguna conspiración, que es natural. Allí es cuando empieza la conspiración. Cuando nos han convencido completamente de que lo natural es lo antinatural.

¿Cómo abordaremos esto? Quiero darles unas mínimas pautas por si quieren pasar esa noche con nosotros. A un nivel parecido a cuando hicimos la conspiración de educación. No creo que recibamos el mismo eco. El tema es diferente. A mí me sorprendió mucho. Y seguimos recibiendo emails de profesores de todo el mundo que nos animaban en ese cometido. Esto es mucho más delicado porque el sexo es una de las fuerzas primigenias del ser humano. Quizá una de las más poderosas. El sexo y la violencia se han empleado durante siglos para dominar a la masa. El control social a través del sexo es un hecho que conocen muy bien personas que nosotros no conocemos, y que habitualmente diseñan cómo va a ser el futuro. Es tan entretenido para todos nosotros que es muy difícil ver aquí una conspiración.

¿Qué pasa con la hipersexualización de la sociedad? Seguramente muchos estarán pensando que de qué voy. Pero no lo digo yo. Nos vamos a hacer eco de estudios de diferentes países del mundo que son realmente aterradores. Para ver si ustedes están de acuerdo o no. Y, por lo menos, para lanzar una especie de bola cósmica que nadie o casi nadie comenta. Les voy a dar algunos datos a ver qué les parecen. Para que valoren si merece la pena abordar este asunto en ‘Cuarto Milenio’ casi como fin de temporada.

Un último estudio internacional asegura que los niños de 10 años entre las seis palabras que más consultan están pornografía y sexo. Sexo no sería malo. Yo pienso que todos hemos tenido un interés y es algo humano. Pero pornografía es una cosa más turbia. Aunque en los últimos tiempos nos intentan meter a hombres y mujeres que es algo normal. Los grandes éxitos y la forma de relacionarse tiene que ser muy hipersexualizada. ¿Esto indica algo? Puede que haya poderes concretos que hacen que esto sea así. Es difícil la cuestión. Les daré otro dato. La industria pornográfica genera más dinero que Google, Yahoo, Youtube y todas las grandes empresas juntas. Es el negocio más boyante. Pero ya no hablamos de la pornografía que incluso nosotros o mi generación podíamos consultar. Hablamos que según los estudiosos se está produciendo un cambio neurológico. Se comenta que el último estudio con miles de muestras, indica que las personas que consumen diariamente pornografía tienen una disminución en la creación de masa gris. Hay estudios que hablan de la relación de las violaciones masivas en la India, y el contenido en los móviles de las personas que habían cometido esas violaciones. Es arriesgadísimo e injusto decir que por que alguien vea pornografía después puede cometer una violación.

De lo que hablan algunos expertos es de la terrible, delgada y tabú historia que no se puede comentar de las personas que están en un límite y lo que provoca en ellos cierto tipo de imágenes. Porque yo no soy ningún experto pero analizando con los expertos hemos visto que el cambio en los últimos años ha sido tremendo. Hemos ido hacia una pornografía más degradante donde la mujer se emplea más todavía como un objeto con cierta violencia y agresividad. Los que saben de eso aseguran que lo que triunfa es eso. Ese arquetipo global. La mujer es un complemento. Y pobre de la mujer que no se someta a ese tipo de prácticas para ser reconocida. El éxito de cierto tipo de literatura y de ciertas conductas las pone como objeto decorativo e incluso a merced del sadismo con las gracias del amante de turno. Para muchos es irritante. ¿Qué habrá de verdad? Les daré más datos. Aseguran informes concretos de neurólogos que cuando un joven ve por accidente o queriendo temas pornográficos, no son para nada los que podían ver hace 15 o 20 años. Son imágenes de un contenido bastante humillante, degradante y violento. Eso puede generar unos daños neurológicos o una forma de relacionarse diferente.

Les daré otro dato. En Japón, que es la industria del porno más poderosa del mundo, ocurre que es el país con menos relaciones sexuales del mundo. Las personas se están acostumbrando a la demanda del sexo virtual. Como han visto tal cantidad de cosas, algunas muy bárbaras, ya no disfrutan de la pareja normal. Lo que exigen es ese nivel de dopamina. La dopamina se convierte en una prácticamente una droga. Si uno ha acostumbrado a su cerebro a ese contenido humillante, degradante, vejatorio donde la persona casi parece que sufre, genera unos cambios. Creo que hay un tema de máxima actualidad y que muchos piensan que es una forma de manejar a la masa y de aborregarla. De convertirnos en los zombis definitivos. La desensibilización. Ver al otro sexo como un puro objeto para satisfacer nuestros deseos más íntimos y primarios. Además, desgajados de cualquier afectividad. A eso hemos llegado. Y esto lo hemos asumido con total naturalidad y estamos bombardeados de sexo constantemente. El sexo es positivo, es sano y bueno, pero algo ha cambiado. ¿Quién está interesado y por qué en que estemos atados a lo más primitivo? Dice mi compañero Santiago Camacho que hemos pasado de la prohibición a la obligación. Ambas cosas, como los extremos, no deben ser muy buenas. No es muy natural lo que está pasando. Como ustedes saben, esto no le interesará a nadie. Nosotros, por mucho que nos critiquen, vamos a hablar del tema porque es sumamente interesante. ¿Qué les parece el reto, se atreven? Hasta dentro de siete días amigos…

Porno en el cerebro. Documental de la BBC



Estudio de Cambridge convertido en documental para la BBC confirma los peligros de la pornografía y sus efectos, especialmente dañinos en niños y adolescentes. Los menores conforman ya más de la mitad de los consumidores del porno actual, entre los cuales se han multiplicado las agresiones sexuales en los últimos años. Vivimos en un tiempo donde el porno y la violencia sexual en tv, que antes era accesible solo para adultos, inunda ahora la cultura pop y la publicidad sin restricciones para los menores. Éstos tienen acceso libre al porno más duro y violento, y a contenido inapropiado para su edad las 24h a través de Internet, desde sus pc’s y especialmente desde sus móviles. La pornografía se ha convertido en educadora afectivo sexual de una sociedad donde existe nula educación sexual para contrarestar la violencia y el machismo que nos vende. Estas son algunas de sus consecuencias.

Otro de los datos que aporta el estudio es que las personas que son adictas a la pornografía muestran una actividad cerebral parecida a la de los alcohólicos o drogadictos, según un nuevo estudio de la científica en neurociencia, Dra. Valerie Voon, de la Universidad de Cambridge. Los hallazgos del estudio se presentaron en el Canal 4 británico, en un documental para la televisión titulado “Porno en el cerebro”, que se transmitió el pasado 30 de septiembre.

La Dra. Valerie Voon, que se especializa en estudios sobre adicciones, examinó la actividad cerebral de diecinueve usuarios con un muy alto grado de adicción de la pornografía frente a un grupo de control que no eran consumidores compulsivos. Al mostrar imágenes pornográficas, el centro de recompensa del cerebro de los voluntarios normales apenas reaccionó, pero el de los usuarios compulsivos respondió con fuerza, mostrando claras semejanzas con aquellos que sufren adicciones a sustancias.

Martin Daubney, ex director de una revista que publica desnudos y fotos eróticas, y a quien le encargaron ser el presentador y parte de la investigación de este documental, comentó su experiencia en el periódico británico Daily Mail.

Daubney, quien ha defendido la pornografía en el pasado, diciendo que era nuestra libertad de elección optar verla y que en realidad podría ayudar a aumentar las relaciones sexuales de adultos, dice que durante la producción de “Porno en el cerebro”, ha cambiado su opinión para siempre. En su artículo de opinión, hizo un llamado de acción a los padres, e incluyó que dejar que los niños estén expuestos a la pornografía libremente era como “dejar heroína por toda la casa, o repartir vodka en las puertas de la escuela, además de aumentar la violencia machista y poner en riesgo la integridad física y sexual de las niñas al enseñar a los niños a obtener excitación con la violencia ejercida sobre éstas”.

EL GRAN EXPERIMENTO DEL PORNO

Vídeo


Expertos apuntan al uso de pornografía como causa del incremento de casos impotencia, disminución de la libido e insatisfacción sexual


Consumir porno en exceso y durante largo tiempo aumenta el riesgo de sufrir impotencia, disfunción eréctil y disminución de la libido en ambos sexos.

Especialistas advierten que cada vez hombres más jóvenes llegan a sus consultas con problemas de impotencia sexual y erección relacionados con el uso de pornografía.

Esto no es nada nuevo, Japón lleva años sufriendo las consecuencias, y una encuesta reciente sobre sexualidad  en el Reino Unido muestra que allí está ocurriendo lo mismo, algo que se sospecha que está pasando también en el resto de países aunque no se han hecho estudios en la materia, principalmente porque no interesa ir contra esta industria multimillonaria que tiene millones de adictos.

Muchos expertos llevan años advirtiendo de que la pornografía está causando impotencia en muchos hombres jóvenes, y no solo el porno, ya que éste ha dado el salto a la cultura en general, es el modelo único e imposible de belleza (especialmente el de mujer) que fomentan absolutamente todos los medios desde el telediario al cine (“El mito de la belleza” y “ La adicción a la pornografía”, de Naomi Wolf), que hace que los hombres aprendan desde críos a excitarse con un solo e inalcanzable modelo de mujer esculpido a base de photoshop y cirugía estética, y que las mujeres odien sus cuerpos y se sientan inseguras por no encajar en ese modelo, y por tanto disfruten menos del sexo.


Imagen

Una investigación médica publicada en Psychology Today, reveló que un gran número de jóvenes que consumen pornografía desde la adolescencia padecen disfunción eréctil al llegar a los 25. La rehabilitación no se logra con pastillas sino con dejar el porno por un buen tiempo, o indefinidamente.

Consumir porno en abundancia puede terminar haciendo “cortocircuito” en los canales cerebrales del placer, producto del exceso de imágenes de sexo que se van acumulando, y causar el descenso de la libido, la ausencia del deseo e incluso disfunción eréctil.

La investigación, realizada por la Asociación de Andrología y Medicina Sexual italiana, reveló que los jóvenes que consumen pornografía con regularidad desde la adolescencia, o incluso antes (con Internet la edad de comienzo de visionado de porno se ha reducido hasta los 10 años, y por debajo), tienden a padecer disfunción eréctil y pérdida de deseo cuando rondan los 25.

Al parecer la causa no es tanto psicológica como fisiológica. Según explica Carlo Foresta, director del estudio, en la revista, los usuarios de pornografía, tras muchos años de consumo, terminan por dormir la respuesta natural de su cerebro a la estimulación sexual, en su página se pueden leer algunos artículos relacionados.

El placer sexual nace en el cerebro, cuando se segrega una sustancia llamada dopamina (que se activa ante la novedad, la sorpresa o la ansiedad) y ésta provoca a su vez el deseo sexual y, por tanto, la erección. Sin embargo el estudio sostiene que si el cerebro está acostumbrado a la estimulación a través del porno, la respuesta se va haciendo cada vez más difícil pues las imágenes eróticas cada vez son menos emocionantes y menos sorprendentes.

Por este motivo la disfunción eréctil provocada por el abuso de la pornografía es difícilmente solucionable con pastillas, ya que éstas actúan directamente sobre el sistema cardiovascular (potenciando el flujo de sangre en el pene), pero no sobre la segregación de dopamina.

Rehabilitación sexual. Pero no hay que alarmarse, la solución es relativamente sencilla. Basta con dejar de lado el porno y en unos tres meses, o definitivamente si se prefiere, y se conseguirá una respuesta sexual natural. El estudio demuestra que el proceso de recuperación es sorprendentemente similar en la mayoría de los afectados. Durante los primeros días de ‘abstinencia’ suelen experimentar fuertes deseos sexuales pero después su libido desciende y experimentan la apatía durante unas semanas. En la siguiente fase, poco a poco, comienzan a aparecer las erecciones matutinas y ocasionales y el deseo se va recuperando paulatinamente, hasta que son capaces de mantener relaciones sexuales sanas y plenas con una pareja real.

La escritora feminista Naomi Wolf dio cuenta de este fenómeno ya en 2005 con su libro “El mito de la belleza”, al que siguieron artículos como  “La adicción a la pornografía”, en el que indicaba que muchos terapeutas y consejeros sexuales estaban comenzando a asociar el incremento del consumo de pornografía en hombres jóvenes con un aumento de casos de impotencia y eyaculación precoz en ese mismo grupo de edad.

“Para muchos hombres  las mujeres reales se han convertido en una especie de porno malo”, asegura Naomi Wolf.

Los expertos que entrevistó adelantaban la tesis de que la pornografía estaba insensibilizando de forma progresiva la sexualidad de los hombres que la consumían frecuentemente, por lo que necesitaban unos niveles de estimulación cada vez más altos para lograr la satisfacción sexual.

Y no solo la líbido de los hombres se está viendo afectada por la pornografía, los estereotipos que muestra el porno afectan también a las mujeres, que pueden sufrir problemas de autoestima porque no tienen las medidas consideradas perfectas por el porno (delgadez extrema, silicona, etc), o porque se ven obligadas a experimentar prácticas sexuales que no quieren. “Los hombres esperan que su pareja sea capaz de hacer todo tipo de prácticas y posturas como si por el hecho de que lo diga el porno le tuviera que gustar a todas, o como si la relación fuera una clase de gimnasia y no una forma de intimidad, una relación sexual natural”.

Investigaciones posteriores como la del andrólogo Carlo Foresta han demostrado que efectivamente la adicción al porno funciona como cualquier otra en la que el sistema de recompensa del cerebro necesita cada vez más para alcanzar el mismo grado de bienestar (al igual que ocurre con la cocaína o con el juego). Este efecto explica además por qué los consumidores de pornografía avanzan desde contenidos suaves hacia imágenes cada vez más duras y extremas.

Como la pescadilla que muerde la cola, el consumo compulsivo de pornografía no sólo provoca la infraestimulación de la dopamina, si no que conlleva una imagen del sexo totalmente falsa. Huelga decir que lo que muestran las películas pornográficas no se corresponde con las relaciones sexuales de la gente de a pie, pero quienes han desarrollado su sexualidad viendo ese tipo de secuencias  se ha creado una imagen desvirtuada. Esto provoca que, cuando mantienen relaciones con una persona y no se corresponden con lo aprendido en Internet, se frustren y no disfruten.

Poco a poco el círculo se va cerrando y los casos más graves prefieren quedarse delante de la pantalla del ordenador masturbándose antes que meterse en la cama con un compañero de juegos de carne y hueso. Para algunos, el sexo en Internet se ha convertido en una especie de droga, que a menudo les lleva a poner en un segundo plano todos los otros aspectos de su vida.

Un estudio de la universidad de Granada llevado a cabo por la investigadora Kimberly Young, asegura que la adicción al sexo en Internet es un problema: “Las conductas con el tiempo, se vuelven más frecuentes, más extremas o ambas cosas, avanzando desde el descubrimiento hasta la experimentación, la escalada, la compulsión y finalizando en la desesperanza”, según Young.

La psicoterapeuta Wendy Maltz, experta en sexualidad y coautora de “Las trampas del porno” (The Porn Trap). En esta entrevista de radio traducida al español, explica por qué mucha gente sufre frustraciones y ve afectada su vida sexual viendo pornografía. El no poder llevar a la vida real las escenas del porno con mujeres perfectas, sumisas y dispuestas a todo en cualquier momento, es la principal razón de fracaso o incluso perdida de una relación plena.

El porno es la guía educativa de los hombres para saber todo sobre el sexo, pero lo que les enseña es irreal, ficticio, y debido a su uso masivo no es extraño hallar trastornos relacionados con su consumo. “Es muy fácil acceder a estos materiales actualmente y la gente está viviendo sus experiencias sexuales con base en este fenómeno”, afirma Maltz. Por eso, es alarmante que los adolescentes, al tener fácil acceso a este tipo de material las 24 horas, aprendan a ver y vivir su sexualidad de esa forma. “Se identifican con ese modelo y piensan que de eso se tratan las relaciones sexuales”.

Además de deformar el sentido de la sexualidad, la pornografía puede convertirse en una adicción. Según los expertos, el uso excesivo de este material afecta el cerebro del individuo, pues se crea un mecanismo de defensa que disminuye la sensibilidad a la dopamina, hormona vinculada al placer en las personas, y se genera dependencia. “Internet ofrece estimulación infinita y novedad constante con un solo clic. Los jóvenes pueden tener de 10 a 20 ventanas abiertas al mismo tiempo, se detienen y se devuelven a la parte que les gusta de cada una”, señaló Gary Wilson, psicólogo experto en la adicción al porno y fundador de la página web yourbrainonporn.com. De esa forma, se llega a un punto en el que la búsqueda de novedad y material impactante se vuelve necesaria para obtener placer. Por eso, hay casos en los que una persona no puede llegar al orgasmo con su pareja si no tiene el estímulo del porno.

Martin Daubney es periodista, actualmente escribe para el Telegraph y el Daily Mail, aunque durante muchos años fue editor de la revista masculina Loaded en la que aparecían mujeres con poca ropa. Sin embargo, su opinión sobre todo este mundo ha dado un vuelco de 180 grados a raíz del documental Porn on the brain que le encargaron realizar para la BBC sobre la influencia de la pornografía de internet en los adolescentes, y su influencia en sus vidas cotidianas. El documental le trastocó la vida y le abrió los ojos a una realidad oculta para la mayoría. Ahora es un activista contra la pornografía.

En el diario Daily Mail cuenta su experiencia tras este documental. “Este experimento me convenció de que la pornografía online es la mayor amenaza a la que se enfrentan los niños hoy en día”, asegura.

Si crees que tú o tu pareja tienen un problema de adicción, o un problema de impotencia relacionado con el consumo de porno,“no recomendamos acudir a un sexólogo”, ya que la mayoría, más que solucionar este tipo de problemas, los fomentan. En su lugar, sugerimos acudir a un/a profesional de la Psicología experto en adicción al sexo con experiencia, así como acudir al urólogo en el caso de impotencia y disfunción eréctil.

Otras fuentes y material recomendado:

– Charla para TED del Psicólogo Gary Wilson, sobre porno y neurociencia (subtítulos en español). Más info en su web: http://yourbrainonporn.com/

– Documental dela BBC Porn on the Brain (inglés).

-Artículo del Psicólogo Leon F. Seltzer, Ph.D.