Robert Jensen: El porno saca lo peor de los hombres y hace lo peor a las mujeres.



Traducción por Ana. G. Aguilar

NOVIEMBRE DE 2021

POR ROBERT JENSEN
Mi tesis: la industria de la pornografía hace lo peor a las mujeres y saca lo peor de los hombres.  Déjame explicarte esta afirmación.

Soy un profesor jubilado de la Universidad de Texas que comenzó a estudiar la industria de la pornografía en 1988, lo que llevó a una tesis doctoral, artículos académicos y tres libros sobre el tema.  Las conclusiones a las que llegué en mi trabajo académico sobre los daños de la pornografía me llevaron a contribuir al movimiento feminista anti-pornografía, enfocándome en organizar eventos de educación pública y escribir para el público en general.  Estas actividades académicas y activistas están conectadas: cada año, se publica más y más investigación académica en psicología y sociología que valida las ideas de ese análisis feminista, lo que hace que el movimiento social sea más importante que nunca.

Hoy quiero hablar sobre la centralidad de la crítica feminista para entender la pornografía, en el contexto de una crítica feminista más amplia de la explotación sexual y la violencia masculina.  Hago hincapié en esto por tres razones.

Primero, hay «feministas» que defienden, e incluso celebran, la industria de la pornografía.  En lugar de enfrentarse a la explotación sexual de las mujeres que está en el corazón de la industria, estas feministas afirman estar defendiendo a las «trabajadoras sexuales» o apoyando la «expresión sexual».  La industria de la pornografía no trata a las mujeres en ella ni siquiera con la mínima protección que debería otorgarse a los trabajadores, porque la explotación está en el centro tanto del “entretenimiento” que producen como del proceso por el cual se produce.  El modelo de negocio de la industria nunca promoverá una expresión que sea consistente con el florecimiento humano.  Es crucial desafiar al feminismo pro-pornografía con una crítica que ha sido desarrollada por mujeres en el movimiento feminista anti-pornografía, que incluye a muchas sobrevivientes de las industrias de explotación sexual.

En segundo lugar, hay otros críticos de la pornografía que trabajan desde marcos conservadores y religiosos.  Si bien hay algunos valores compartidos y argumentos similares formulados por críticas feministas y conservadoras, el análisis feminista es parte de un desafío y una resistencia más amplios al patriarcado, un sistema de dominación masculina institucionalizada.

En tercer lugar, es importante que los hombres apoyen una crítica de la pornografía basada en el feminismo.  Un número cada vez mayor de hombres rechaza el uso de la pornografía debido a los efectos negativos en su propia imaginación sexual y en su vida sexual, especialmente cuando están atrapados en patrones adictivos.  Esta autoconciencia es un desarrollo positivo, pero solo un primer paso.  Los hombres tienen la responsabilidad de unirse a un movimiento feminista que pone el daño a las mujeres y los niños en el centro de una crítica a la pornografía.

La frase «Explotación sexual comercial» en el título de esta investigación es crucial, porque mantiene el foco en la realidad de las experiencias de las mujeres.  El término «industria del sexo», comúnmente utilizado por los partidarios y apologistas de la pornografía, oscurece la naturaleza del intercambio.  La pornografía, junto con la prostitución, los desnudos, los salones de masajes, los servicios de acompañantes, tratan fundamentalmente de que los hombres compren y vendan cuerpos femeninos cosificados por placer sexual.  Por eso utilizo el término «industrias de explotación sexual» para nombrar con precisión el modelo de negocio.  Mis colegas en este panel, Gail Dines, Clare McGlynn y Laila Mickelwait, explicarán los daños que resultan de estas industrias y sugerirán opciones de políticas que ofrecen las mejores esperanzas de justicia.

Llegué a este entendimiento más tarde en la vida.  Cuando era joven, tenía puntos de vista liberales a favor de la pornografía y me burlaba de una crítica feminista que realmente no entendía.  Pero cuando usaba pornografía, siempre me sentía inquieto.  En cierto nivel, creo que sabía que vincular mi propio placer sexual con el uso de cuerpos femeninos objetivados estaba en desacuerdo con mi mejor yo.  Luego me encontré con la crítica feminista, expresada con más fuerza por Andrea Dworkin en su innovador libro Pornography: Men Possessing Women.  Dworkin y otras feministas no solo desafiaron mi política liberal superficial, sino que también hablaron de mi relación incómoda con las normas de masculinidad dominantes de la cultura, que se expresan tan descaradamente en la pornografía: la obsesión por el control y el objetivo de la conquista.

En aquel entonces, la crítica feminista era un análisis convincente del mundo pornográfico anterior a Internet.  Más de cuatro décadas después, la constante intensificación del sexismo y el racismo en la pornografía hace que ese análisis sea más convincente que nunca.  Pero en ese mismo período de tiempo, la crítica feminista ha sido constantemente empujada a los márgenes de las instituciones liberales, especialmente las universidades.

Creo que este rechazo ideológico de un análisis tan convincente es el resultado del miedo y la negación.  El miedo es una reacción comprensible a lo intensamente cruel y denigrante que se ha vuelto la pornografía.  Puede ser aterrador ver cómo el abuso de mujeres se ha convertido en entretenimiento sexual de rutina.  La negación es de cuán profundamente arraigadas en la vida cotidiana, incluida nuestra vida sexual, están las normas sexistas del patriarcado.  La negación de la brutalidad de las industrias de explotación sexual tiene sus raíces en el miedo a lo que una crítica feminista revela sobre todas nuestras vidas, desde la política global hasta los espacios más íntimos de nuestras vidas.

Mi último punto: una crítica feminista de las industrias de explotación sexual es, para mí y para las feministas con las que he trabajado, parte de una crítica expansiva de todas las formas de poder que son tan rutinariamente abusadas.  Los activistas del movimiento para desafiar la explotación sexual comercial también destacan los abusos de poder en todas las formas que nos rodean: racismo, desigualdad económica y explotación global, militarismo, degradación ecológica.  Una crítica feminista de la pornografía no está separada, sino que es parte de una crítica progresista / ecológica más amplia de las concentraciones ilegítimas de poder.

Para unirlos, concluiré citando a mí mismo, de mi libro El fin del patriarcado.  Sugiero que hagamos una pregunta básica cada vez que nos encontremos con una nueva idea, proyecto político o propuesta de política: “¿Es posible que esto ayude a las personas a crear y mantener comunidades humanas estables y decentes que puedan permanecer en una relación sostenible con el mundo viviente en general?  «

Basándome en más de tres décadas de investigación y activismo, puedo afirmar sin vacilación ni reservas que la pornografía y las otras industrias de explotación sexual son un impedimento para comunidades humanas estables y decentes.  La práctica de los hombres de comprar y vender cuerpos femeninos cosificados por placer sexual es incompatible con el florecimiento humano.

Los defensores de la pornografía suelen responder con: «Bueno, si no te gusta la pornografía, no la mires».  De hecho, muchas personas optan por no verla, pero nadie puede escapar de una cultura cada vez más pornográfica.  Elegir no ver pornografía no elimina los daños creados por una industria que hace lo peor a las mujeres y saca lo peor a los hombres.

[Esta es una versión ampliada del testimonio entregado al Grupo Parlamentario de Todos los Partidos del Reino Unido sobre Explotación Sexual Comercial, 2 de noviembre de 2021.]

Robert Jensen es profesor en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Texas en Austin y autor de The End of Patriarchy: Radical Feminism for Men.  Puede ser contactado en atrjensen@austin.utexas.edu o en línea en http://robertwjensen.org/.

Publicación original: https://www.counterpunch.org/2021/11/05/pornography-doing-the-worst-to-women-bringing-out-the-worst-in-men/

Rapehub


Porn Hub borra 10 millones de vídeos tras las denuncias de trata, violaciones de niñas/os y mujeres, denuncias, en muchos casos, realizadas por las propias víctimas de los abusos


La lucha de más 15 años comienza a dar sus frutos. PornHub no es la única plataforma que se lucra con trata, el tráfico humano y las violaciones reales de mujeres y niñas/os. En esta plataforma llevamos denunciándolo desde 2009, pero hay muchísim@s profesionales que llevan mucho más tiempo denunciando a esta mafia de la industria del sexo, sus repercusiones en la sociedad, especialmente en el aumento brutal de la violencia sexual que sufren mujeres y niñas.

Seguimos.

Pornhub borra más de 10 millones de vídeos en una decisión que afecta a toda la industria pornográfica online

Visto y no visto. En un solo día Pornhub ha borrado el 80% de sus vídeos, tras el demoledor informe publicado en The New York Times. Revisará uno a uno todos los vídeos que se suban.

La plataforma de pornografía online más popular, Pornhub, está en el ojo del huracán. Para impedir males mayores (o más concretamente, demandas), ha cortado por lo sano eliminando más de 10 millones de vídeos pornográficos de su plataforma. Y mientras, VISA y Mastercard bloquean los pagos hasta que se aclare si ofrece contenido ilegal.

Todo comenzó la semana pasada, cuando el periódico The New York Times publicó una durísima investigación que destapaba la publicación de vídeos pornográficos con menores en Pornhub, vídeos de abusos, grabaciones sin el consentimiento de los afectados, porno venganza y otros delitos producto de que Pornhub no revisa los vídeos que los usuarios suben, hasta que alguien los denuncia. Ni tampoco pedía identidades ni certificados de nacimiento.

Pornhub recibe más de 3.500 millones de visitas al mes, y está entre las 10 webs más visitadas de Internet. Con un funcionamiento similar a YouTube, gana dinero con los más de 3.000 millones de anuncios que muestran sus vídeos al día. Las personas que suben vídeos también obtienen ganancias, gracias a esta publicidad.

El escándalo le ha estallado en la cara, hasta el punto de que ayer domingo borró el 80% de los vídeos de la plataforma. Tal como cuenta The Verge, durante el fin de semana tenía 13,5 millones de vídeos, y el lunes no llegaba a los 3 millones.

En un comunicado, Pornhub se ha defendido comparándose con Facebook, TikTok o YouTube, que también han tenido problemas de vídeos ilegales. Asegura que es una campaña orquestada por fuerzas conservadoras que quieren prohibir la pornografía, y que «son los mismos que hace 50 años demonizaban a Playboy«

Seguramente para prevenir demandas masivas ha decidido cortar por lo sano, eliminando de la plataforma todos los vídeos pornográficos que no pueden certificar su origen: más de 10 millones.

A partir de enero comenzará a revisar los vídeos uno a uno y solo publicará aquellos cuyos creadores verifiquen su identidad.

De momento VISA y Mastercard han bloqueado los cobros a Pornhub, lo que puede ser un problema para la compañía, que además de la publicidad tiene servicios premium, venta de vídeos y otros contenidos de pago.

Fuente: https://computerhoy.com/noticias/life/pornhub-borra-millones-videos-escandalo-774149?amp

Nota: en breve traduciremos el extenso artículo del New York Times.

No lo llames porno, llámalo prostitución


Ismael López hace público Escúpelo, un libro en descarga gratuita sobre el lado oscuro del cine X español

 

16/06/2017 – 

 

VALÈNCIA. Lo dice una profesional del medio: «El porno solo se ve súper guay desde fuera». Es una de las varias actrices que se dedican al cine para adultos y que desfilan por Escúpelo. Crónicas en negro sobre el porno en España, un libro disponible en descarga gratuita en el que el periodista Ismael López relata los cuatro días que pasó en una villa mallorquina durante el rodaje de un casting X. Un texto en el que cuenta lo que filmaron las cámaras, pero también todo lo que sucedía mientras no rodaban, y que además incluye entrevistas personales con la mayoría de asistentes. La aventura de Ismael, sin embargo, empezó mucho antes de llegar a la isla. «A finales de 2014, entrevisté a una actriz porno que todavía no se había hecho muy famosa, Amanda Burroughs», explica. El nombre, como todos los que menciona en el libro, es falso, una comprensible precaución del autor, pero no es difícil intuir que habla de Amarna Miller. «No tardó en hacerse famosa, lo que le dio bastante repercusión a la entrevista, en la que se mostraba bastante indulgente con temas como el machismo o el abuso sexual». Poco después, fue portada de un conocido semanario español, donde se le presentaba como La revolución del cine X, un titular muy similar al que la revista había utilizado tiempo atrás con Celia Blanco (La revolución del porno español), su predecesora en el stardom porno con acceso al mainstream. Y Jot Down le hizo otra entrevista a Miller, mucho más amable, donde no quedaba rastro de las alusiones a las condiciones de trabajo de las actrices en Europa del Este o la violencia en los rodajes.

De este modo se introdujo en el mundillo del porno Ismael. No tardó en recibir el encargo de trabajar como redactor en una revista mensual (en el libro, Sex Line) que pretendía aprovechar el tirón de Amarna Miller para publicar columnas de opinión de otras actrices X. Como ellas no tenían los recursos periodísticos necesarios, era gente como Ismael la que escribía, aunque la foto y la firma no fueran las suyas. Así conoció a Siel van Sout, tal como la bautiza en su texto, aunque tampoco es complicado deducir que podría tratarse de Salma de Nora. La colaboración se fue desarrollando con fluidez, hasta el punto de que la actriz le propuso que redactara su autobiografía, siguiendo el modelo del libro escrito por Jenna Jameson, Cómo hacer el amor igual que una estrella del porno (Martínez Roca, 2005), que la estrella americana firmó junto a Neil Strauss. Para que se fuera familiarizando con su entorno y su día a día, Salma (o Siel) invitó al periodista a que asistiera al casting mallorquín.

Cuatro día, cuatro noches

Ismael nunca llegó a escribir la autobiografía, pero la estancia en la isla no ha caído en saco roto. Escúpelo es la prueba. «Nunca me ha interesado la pornografía como consumidor, pero me atraía ese mundo oculto, yo también era víctima de la propaganda», admite. «En ese sentido, mis relaciones con las actrices siempre han sido muy normales». Quizá por eso, y porque entendían que estaba allí como invitado y, por tanto, era alguien de confianza, se sinceraron sin problemas cuando les puso la grabadora delante. Y la misma chica que pronunciaba la frase con que se abre este artículo (identificada en el libro como Amalia X) entra en un momento del libro en uno de los asuntos más espinosos relacionados con el cine porno. «Lo de la prostitución es un tema polémico, porque es cierto que se parece mucho una cosa a la otra, pero cada uno con su cuerpo hace lo que quiere», asegura. «Conozco a muchas compañeras en el porno que son escorts, creo que hay una gran mayoría que trabajan de actriz y prostituta, pero lo ocultan, no lo publican o lo hacen en privado. Imagínate que un tío llega y te paga 1.500 euros para que te lo folles. A lo mejor te lo piensas dos veces, ¿no? Cuando te dan 250 euros por grabar una escena y aparece alguien que te da cinco o seis veces más por un solo trabajo… Yo lo he hecho porque he querido y no me avergüenzo de ello». De puertas afuera puede que sea un tema tabú, pero dentro parece que todo el mundo lo tiene bastante claro.

La actriz ofrece cifras que no se corresponden con las que cobran las estrellas, precisamente. En otro pasaje del libro, Siel admite que existe la prostitución «y más cosas, y eso que antes no hacía tanta falta, porque se pagaba el doble o el triple por escena y se ganaba bastante. Ahora, con internet, el porno se muere», explica. Y añade: «Dudo que en España haya alguien que no se prostituya. La que no lo hace por dinero, lo hace a cambio de favores». Una franqueza que contrasta con la hipocresía de los medios a la hora de afrontar la cuestión. «No hay nada de glamour en abrirse de piernas, de todos modos. Negar lo de la prostitución es un poco estúpido en este trabajo. Aunque te presentes en las galas vestida como una estrella de cine, acabas haciendo lo que haces», concluye. Ismael está convencido de que no esperaban que se publicaran sus declaraciones. «Oficialmente, ni se asocia una cosa con la otra, incluso está mal visto, porque no se sabe lo que puedes coger fuera», comenta, en relación con las enfermedades de transmisión sexual.

No es el único tema controvertido que aborda un libro en el que también se menciona (siempre con seudónimo) a personajes que se pueden identificar con María Lapiedra, Torbe,Julia de Lucía, Sara May, Max Cortés, Erika Lust, Carolina Abril o Dinio García. Quizá por eso no ha habido ninguna editorial que se atreviera a publicarlo. “Hubo una importante que editó una novela teóricamente de ficción sobre las irregularidades cometidas por el Comité Olímpico con algunos deportistas (se refiere a Sangre de barro, de Maribel Medina). Me dijeron que mi texto no encajaba en su catálogo, lo mismo que otras editoriales que se dedican al periodismo de investigación. Otra me tuvo seis meses esperando, finalmente perdió el interés y al poco tiempo publicó un libro relacionado con el tema firmado por una presentadora de televisión”.

A lo largo de las cuatro jornadas que pasó en la casa de Mallorca, asistió a varios rodajes donde se combinaban actrices profesionales con actores amateurs (supuestos candidatos a actor porno). Entre una y otra secuencia, les hacía preguntas sobre temas como sus condiciones laborales. El fotógrafo que se dedicaba a filmar las escenas, por ejemplo, admite que «hay que trabajar mucho para que salga rentable pagar impuestos». A otro experimentado cámara «una productora porno estaba dispuesta a pagarle más de lo que ganaba actualmente si renunciaba a cotizar y a la Seguridad Social». Y una de las actrices confiesa que estuvo dada de alta como autónoma, pero que ya no. Mientras unas y otros hablan, un tal Pepe Martí, de la revista Sex Line (de nuevo, no es difícil suponer que se trata, presuntamente, del valencianoPaco Gisbert), se dedica a revolotear alrededor de todos ellos, asegurando que «siempre se factura, y si no estás en autónomos tienes un problema gordo”. Por el contrario, Ismael afirma que «todo intercambio económico que he visto en este ámbito ha sido en negro. Esa es mi experiencia personal». No es la única contradicción entre las declaraciones que graba y lo que contempla en Mallorca. «El porno tiene un componente que hace que creamos que es más realista que el resto de géneros cinematográficos, pero en realidad no es verdad”, trata de explicarle Martí  en otro momento. «Es más realista porque muestra cosas más descarnadas, pero está todo pactado». Es más realista, de hecho, porque lo que muestra sucede realmente, mientras que en una película de terror se finge (la muerte, la violencia). «Todo está pactado», subraya. Pero Ismael ve cómo hay que detener una escena porque uno de los actores está llevando al límite a una de las actrices.

Complicidad mediática y pruebas de sangre

Algunas publicaciones para adultos fomentan el negocio del porno porque se nutren de él. Curiosamente, la mayoría de ellas pertenecen al mismo grupo empresarial. «La actriz porno más conocida en estos momentos en España hizo una entrevista en televisión con un famoso comunicador que colaboraba en el mismo periódico que ella, que a su vez pertenece al grupo editorial que sustenta las revistas mencionadas». De nuevo, prefiere no dar nombres, pero los cabos se pueden atar desde los mullidos almohadones de un sofá Chester. O de un rincón de pensar. Capitalizan gran parte del interés en el porno por parte de los medios convencionales, pero no todo. «Hay otra productora que no tiene nada que ver con ese grupo editorial, pero tiene un montón de conexiones con programas televisivos de contactos y realities donde tiene mucha presencia la gente de la industria del porno y se cita constantemente estas cabeceras periodísticas». Quien habla de sofás, puede hablar de tronos. Y no precisamente los de la serie de HBO.

Las casi trescientas páginas de Escúpelo dan para mucho. El libro desvela también que muchos de los hombres que participan en los rodajes pagan por hacerlo. «Es prostitución con una cámara delante», opina Ismael. «De hecho, las escenas que se rodaron en Mallorca nunca salieron a la luz». Los más ingenuos acudieron convencidos de que en un futuro podrían llegar a convertirse en profesionales del medio. Otros tenían claro a lo que iban. En cualquiera de los casos, hoy en día es casi imposible catalogar el porno como cine. Se sigue rodando porque «para las chicas es una forma de promoción de cara a lo que hagan después con su vida aparte del porno: Escorts, webcamers…» El porno es de acceso fácil y gratuito en internet, donde lo que importa son las inserciones publicitarias que aparecen alrededor de los videos. En cuanto a las habituales menciones a las drogas y los abusos sexuales, no tienen tanto protagonismo, pero el libro deja caer suficientes pistas como para hacerse una idea del panorama. «La sensación que he tenido al conocer a chicos de la industria es que no son muy distintos a cualquier chulo playero de discoteca», afirma Ismael. También describe unas pruebas médicas de dudoso rigor, basadas en un pinchazo en el dedo para extracción de sangre que después se envía a analizar. Lo sorprendente es que el rodaje se inicia antes de que lleguen los resultados de los tests, sin que a nadie parezca importarle.

En el prólogo de Escúpelo, Irene Riot, de la web Riot and Roll, dice que espera que el libro»abra los ojos a algunos profetas de la izquierda moderna que han abierto los brazos a esta idea tan extraña de libertad y emancipación, y en su abrazo se ha colado toda una serie de oscuros personajes que desde luego poco tienen que ver con un ideario de progreso y justicia social». La imagen de Pablo Iglesias dando cancha a Amarna Miller o el tratamiento benévolo que recibe Nacho Vidal por parte de los medios, pese a detenciones por malos tratos (2007) o acusaciones de blanqueo de capitales (2012), no contribuyen al optimismo, pero Escúpelo intenta arrojar algo de luz sobre las tinieblas. Está en descarga gratuita por decisión de su autor, que no quiere ganar dinero con él. «Me sabría muy mal lucrarme con esta historia. Me parece que sería cómplice. Lo escribí pensando en esas adolescentes de 18 años que, al enterarse de que conocía gente en el porno, me escribieron para que les facilitara contactos que les permitieran entrar en la industria. Pensaban que era una maravilla». Algunos periodistas han contactado con Ismael en cuanto el libro ha comenzado a tener difusión, pero no quiere convertirse en un personaje de la historia. «Después de escribir a determinados medios y que me ignoraran, vi que daban voz, precisamente, a los protagonistas del libro. Así que temí que pretendieran usar la publicación como estrategia para crear un circo. Por eso me pasé a la vía independiente». El texto sigue circulando. Solo el tiempo permitirá calibrar sus consecuencias.

 

Artículo original: http://www.valenciaplaza.com/no-lo-llames-porno-llamalo-prostitucion

El lado oculto del porno en España: Prostitución, trata y violencia sexual


Escúpelo: crónicas en negro sobre el porno en España

June 2, 2017

Hemos decidido, después de no poco tiempo de darle varias vueltas y buscar apoyos para la difusión, lanzar un libro en el que se recogen las experiencias de un trabajador de la industria del sexo en España.

Escrito en primera persona con el apoyo de entrevistas y otras fuentes, «Escúpelo» es la historia de un joven periodista que vive en el backstage del cine X, escribiendo para personajes de moda y siendo testigo de los abusos de la industria hacia las actrices y adictos a este modelo de negocio.

El libro reúne entrevistas con varios representantes de peso en el porno, así como la descripción de escenas vistas tras la cámara que no llegan a las pantallas.

Hemos decidido sustituir los nombres reales para no eclipsar el objetivo de la obra, que es ofrecer un relato en el que forméis parte del entorno descrito.

Queremos exponer un negocio corrupto, de economía en negro, drogas, enfermedades de transmisión sexual, influencia política y prostitución. Desde los salones eróticos y las charlas en universidades a los platós de televisión, de la mano de influencers que se convierten en referentes feministas financiadas por empresas que hacen negocio con la desgracia y la necesidad de decenas de mujeres cada año en Europa del Este.

«Escúpelo: crónicas en negro sobre el porno en España» nace con la idea de contrarrestar una campaña de desinformación muy rentable en la que solo se muestra la cara más brillante de la moneda.Nace para promover el pensamiento crítico sobre un negocio que cada vez está más cerca de los jóvenes. Nos sorprende como periodistas que, siendo un sector con tantísimo tirón (y visibilidad), los medios de comunicación no se hayan hecho un eco más profundo sobre las irregularidades que permanecen en la sombra. Nos sorprende también que proyectos como este se encuentren con barreras tan grandes para ver la luz.

El porno mueve mucho dinero. Incluso en un estado como el español, el lobby pornográfico tiene un peso importante. Son bastantes los grupos mediáticos que tienen un pie puesto en la industria, ya sea en prensa o con colaboraciones de personas relevantes del negocio. Un análisis crítico, veraz, con argumentos reales, no tiene cabida en el mercado editorial; se nos han cerrado muchas puertas.

 

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Por suerte pensamos que el mundo ha cambiado, y que las ideas son capaces de saltar cualquier barrera.

Tenemos la esperanza puesta en que esto permita hacer decisiones más informadas, tanto a las futuras mujeres captadas por la industria, como a los consumidores. A partir de aquí las conclusiones son vuestras. Podéis ayudarnos a difundirlo.

ACTUALIZACIÓN: aunque podéis descargar el libro en los enlaces de abajo, también hemos habilitado un enlace a wattpad para quienes tenían problemas desde móviles: http://my.w.tt/UiNb/TtDGP5M72D

Este es el fruto del trabajo de casi dos años y la descarga es gratuita. Al ser un trabajo independiente es posible que encontréis erratas o errores de formato, aunque hemos puesto mucho empeño en reducirlas al máximo posible. La autoría del libro y la investigación pertenecen a Ismael López Fauste, el prólogo y las correcciones a Irene Riot.  Este libro es una obra registrada, sin embargo: Tienes permiso para difundirlo, copiarlo, imprimirlo, cortarlo, interpretarlo. No tienes permiso para modificarlo o sacar beneficio económico de su venta.

Habilitamos un enlace también para que aquellos que lo deseen y puedan permitírselo hagan una donación que financie el libro y nos ayude a seguir trabajando:

https://www.patreon.com/escupelo

La cuenta de correo para este proyecto es: escupelolibro@gmail.com Podéis enviar sugerencias, experiencias o proponer cualquier tipo de colaboración.

Aquí abajo encontraréis varios enlaces y formatos en los que podéis descargar la obra completa.

Ebook (dispositivos Kindle)

Google Drive     https://goo.gl/TIOGjj

Dropbox          https://goo.gl/MC3TL7

Mega               https://goo.gl/90SoJY

Ebook (formato Epub)

Google Drive     https://goo.gl/BQIXEr

Dropbox          https://goo.gl/zmPRzS

Mega               https://goo.gl/6MEOj5

PDF (para impresion y pantallas)

Google Drive     https://goo.gl/iBxRZ6

Dropbox          https://goo.gl/V9Nwys

Mega               https://goo.gl/rvybnf

Solo texto (para bloggers y periodistas)

Google Drive     https://goo.gl/MuBwuN

Dropbox          https://goo.gl/PUerkm

Mega               https://goo.gl/MIoae7

¿Cómo puedes abrir archivos EPUB desde tu teléfono?

iPhone e iPad:

Aldiko

https://itunes.apple.com/us/app/aldiko-book-reader/id974117987?mt=8

Android:

Moon + Reader

https://play.google.com/store/apps/details?id=com.flyersoft.moonreader

​¿Son Amarna Miller y la pornografía feministas?


Origen: ¿Son Amarna Miller y la pornografía feministas?

Por supuesto que no. Nos hemos tomado la molestia de buscar sus vídeos para poder opinar con conocimiento. No nos hemos equivocado, no vemos feminismo por ninguna parte. No hay diferencias entre la pornografía misógina de siempre y lo que Miller hace. Añadiremos más: no encontramos diferencias entre lo que ella hace y lo que publica en Tumblr “Dominación machista”, un/as persona/s que aboga/n por la subordinación de la mujer al hombre y que publica/n fotos donde se humilla a las mujeres.

Como veremos a continuación, las imágenes de esa página y los vídeos de Miller son idénticos, así que formulamos la siguiente pregunta: si Miller dice ser feminista y el porno que hace es machista, ¿por qué ha habido tantas denuncias por la existencia de “Dominación machista”? ¿Por qué se considera eso machismo y no las mismas escenas violentas o que erotizan las violaciones que aparecen en la pornografía o en las películas de Miller? ¿Justificamos el porno de Miller diciendo que ella es libre para hacer lo que le da la gana? En ese caso, la/s persona/s de “Dominación machista” es/son libre/s también para hacer lo que le/s da la gana, incluso las mujeres que aparecen en las fotografías atadas con una correa o siendo golpeadas son también libres para hacerlo. ¿Justificamos a Miller alegando que, una acusación de machismo es, en realidad, una interpretación subjetiva y dependiente de quien ve sus “trabajos”, pudiendo ser para algunas personas machistas y para otras no? Entonces, “Dominación machista” sólo es machista si así lo interpreta quien entre en la página. Si hay que aceptar todo lo que la mujer hace porque hay que sobreentender que por ser mujer es feminista no podemos denunciar entonces la página de “Dominación Machista”. ¿O es que sólo se puede denunciar si es un hombre quien la crea? ¿Y si ese hombre, al igual que ha hecho Miller, dice ser feminista? Es una coartada utilísima para hacer lo que se nos pega la gana y librarnos se la sospecha de machismo.

Con un feminismo crítico de verdad, se vería sin ninguna duda que esa manera de representar el sexo se basa en la misoginia y se sustenta sobre la existencia de ella. En una sociedad igualitaria no habría lugar para que toda la pornografía denigrase a la mujer, porque a nadie le interesaría ver tales cosas. ¿A quién le interesaría ver continuamente películas de maltrato y violación de personas negras? Las justificaciones de Miller no tienen sentido: “Es algo ficticio, la gente tendría que entender eso”. Siguiendo esa lógica “Dominación machista” también es algo ficticio y habría que entenderlo así, no habiendo cabida para denunciar.
Es machismo negar que la mujer sea un sujeto activo, que desea y que tiene derecho al placer sexual. Y es algo que excita a los hombres machistas el dominar a las mujeres. El lenguaje muestra a la mujer como un objeto sexual para el deleite y uso del hombre, negando que sean sujetas activas, a la vez que es obsceno y humillante. También es usual ver a las mujeres como simples cuerpos en los que eyacular, por eso se habla de sus nacionalidades o de sus edades, lo que añade más morbo a juicio de un hombre machista. Buscando páginas donde aparecen vídeos pornográficos de Miller encontramos todo, absolutamente todo eso.

 

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No suele quejarse Miller de la imagen que la pornografía da de la mujer y de ella misma como objeto, como pasiva y como “guarra”, como podemos ver en las siguiente imágenes (“la española más guarra de la actualidad”, “Reventando a la española Amarna Miller”…). Y eso que Miller es la primera en quejarse de la gente que llama guarras a las actrices porno. Y es cierto que la eso sucede, y, de hecho, las primeras personas que lo hacen y piensan son las que forman parte de la pornografía.

No hay que olvidar que Miller también acepta que el porno es machista, que lo que tiene éxito y se quiere ver es machismo, cuando dice que si sólo rodara porno feminista no pagaría ni media factura.

 

 

Es curioso que diga que se “empodera” con la pornografía y es la sujeta activa, cuando siempre aparece en un segundo plano, alguien la “folla”, es follada por, etc.

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Las siguientes imágenes las podéis encontrar en “Dominación machista”. En la primera aparece una mujer arrodillada ante el hombre haciéndole una felación mientras él la agarra del pelo. En la segunda un hombre golpea a una mujer, dejando su piel enrojecida.

 

Estas dos imágenes pertenecen a dos anuncios también denunciados por machistas.

Y, a continuación, aparece el supuesto porno feminista de la supuesta feminista Miller que nada dista de lo que hemos visto anteriormente.

Está claro que no hay nada más erótico y agradable que alguien te aplaste de esa manera la cara.

 

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Las eyaculaciones en la cara y bukakes son también una manera de humillar a la mujer y tampoco faltan en los vídeos de Miller.

 

Y todo esto se presenta como una relación sexual “normal”. Casualmente a Miller siempre le toca ser la dominada, la manejada. El hombre la mueve de un sitio a otro, le da vuelta, etc. Y el lenguaje empleado también siempre le da a ella el lugar de la dominada. Además, las fantasías del hombre machista siempre se hacen realidad, por ejemplo esa de que la mujer “la coma toda”, aunque le den arcadas.

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Por supuesto, no falta el hombre que, con brusquedad, mueve la cabeza de la mujer para asegurarse que la “coma toda”.

 

Hasta dar un beso se muestra como algo obsceno, animal y que sirve para dominar a la mujer. Agarrar por el cuello refleja la dominación, la imposición y que el sujeto activo es el hombre. Esto es el feminismo del que habla Miller, ¿no?

No faltan, obviamente, las bofetadas, algo que para los hombres machistas da un plus de excitación y morbo. Y siempre, siempre, siempre, las recibe Miller, nunca él. Y hasta parece que a ellas les gusta ser golpeadas mientras practican sexo, justo como se decía antaño: el hombre maltrata a la mujer para satisfacer la necesidad que ella tiene de sufrir.

 

 

Cuando se quiere cambiar de postura no es necesario hablarlo con la otra persona y pactarlo, sino que, directamente se la coge del cuello y se la levanta (primera imagen). Y, si se desea que la otra persona se acueste o se siente, no hay más que arrojarla con brusquedad (segunda imagen). ¡Qué relación sexual tan feminista!

 

 

Y tan feminista es que el hombre, sin preguntar, gira a la mujer para penetrarla analmente. Y no sólo no pregunta, sino que la gira con violencia, la penetra sin más y la mantiene sujeta.

De tanta bofetada y palmada, la piel de Miller ha adquirido el mismo color que la mujer golpeada por un hombre que “Dominación machista” muestra en su página.

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Por supuesto, toda esta violencia, imposición y desigualdad se reviste de erotismo y de innumerables orgasmos, porque, como las mujeres hemos nacido para sufrir, gozamos muchísimo sufriendo.

 

Y aquí vemos la cara de placer del hombre, un placer obtenido, sin duda, del ver gozar a la mujer, no de estar sometiendo a nadie y obtenerlo mediante la dominación, no, en absoluto.

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Y, como sabe que nos gusta sufrir, él, cuya misión es satisfacer esa necesidad nuestra, agarra del cuello a Miller para que goce más todavía.

 

 

También puede variar y agarrarle la cara.

 

 

Realmente todas las fantasías y tópicos machistas aparecen en los vídeos de Miller. ¿Qué es lo feminista? Debería ser ficticio todo lo que se muestra, sí, pero no lo es. No lo es porque hay una sociedad machista detrás que contextualiza esa “ficción” y la hace real. En una sociedad machista no se puede diferenciar la ficción machista de la realidad machista, ambas son una. Esta clase de pornografía sólo avala y refuerza el machismo. Y no vale la excusa de que es para entretener, ¿a quién? ¿A los hombres machistas? Ni siquiera el cine basura trata siempre la misma temática. Es obvio que la pornografía es machista, ¿quién en su sano juicio pasaría el día viendo y sentiría atracción por un sexo mostrado de esta manera?

¿De qué sirve que las mujeres del porno digan ser feministas si sólo continúan con lo que ya se hacía? La persona a quien se dirigen los vídeos está claro que son machistas. Las mujeres no tienen una sexualidad propia, el machismo ha inventado una para ellas, una que se basa en ser humilladas y dominadas con el fin de gustar al hombre. ¿Es una mujer feminista por adoptar eso? ¿Cómo es posible que todas las actrices porno gocen y se “empoderen” de esa forma?

En resumen, aquí vemos una recopilación de todo eso: vídeos dirigidos a hombres machistas; placer y sexo basados en la dominación y agresividad; vocabulario obsceno; relacionar a una mujer que practica sexo con una guarra, puta o ramera; mujeres que sólo son cuerpos: pelirrojas, rubias, tetudas, dominicanas, jóvenes, maduras, viejas, coños follados, coños peludos. No hay una sola alusión a “pollas peludas”, maduros, viejos, guarros, dominicano follado por mujer, etc.

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El porno no es artificial, está reflejando, reforzando y perpetuando el machismo. Miller, sabes perfectamente que la inexistencia de educación sexual lleva a los adolescentes a buscar respuestas en el porno, te damos las gracias por seguir colaborando en esa enseñanza que le das, orientada a que el orden machista continúe. Gracias en nombre del patriarcado.

 

 

Lo llaman fantasía… Andrea Dworkin


MÁS QUE HARTAS de oír la FALACIA «el porno es fantasía». No, no es fantasía, y eso sin meternos a criticar el efecto nocivo que tiene sobre nosotras la representación y la violencia que se ejerce contra la mujer en la pornografía.

 

 

Todos somos cómplices de Torbe


Es curioso que, casi cada vez que he denunciado lo que hay detrás del porno me han llamado loca, moralista y puritana (a pesar de ser atea y sexualmente abierta y activa). Esto le ocurre a cada un@ de l@s activistas que enfrentamos la pornografía por las mismas razones por las que ahora Torbe esta en la cárcel.

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Ahora, se destapa el pastel en los medios y juzgados, y todo el mundo se lleva las manos a la cabeza con algo que es, y siempre ha sido, práctica habitual en toda la pornografía.

Yo misma llevo sólo una década denunciándolo, pero much@s llevan más de 30 años haciéndolo; psicólog@s y psiquiatras expert@s en violencia sexual, criminólog@s, sociólog@s, las propias víctimas que hemos sido violadas por los adictos de esas fantasías enfermizas y violentas (que puede que siempre hayan existido, pero no como ahora y no como las promueve masivamente el porno y los medios hoy día), e incluso, las propias ex actrices violadas y prostituídas por la industria que ahora son activistas contra la misma.

Es curioso también que, cuando denunciaba, cada una de las películas de Torrente de Santiago Segura, a él mismo y a sus actores, por misóginos y puteros, ocurría un tanto de lo mismo: ‘Ya está esta loca radical con sus desvaríos y exageraciones’.

Torrente

Escena de Torrente

Nadie veía ni quería ver algo que era tan evidente, algo que estaba y sigue educando a nuestros niños, mayoría de los cuales han crecido adoctrinados por esa masculinidad vil y destructora, y muchos de los cuales son ahora puteros bien entrenados, e incluso violadores de menores, a parte de jugadores de la Selección Española, profesores, parados, orgullosos padres de familia, tíos y abuelos bonachones, ingenieros, bedeles, funcionarios, vividores, cantantes, famosos del tres al cuarto, monitores infantiles, educadores. En resumen, hombres de todos los niveles culturales y estratos sociales…

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David Bisbal en Torrente 4

Nosotrxs éramos l@s loc@s y ellos, Torbe, Santiago Segura, Kiko Rivera.., los ídolos de España, y también reflejo de la basura humana y de la estupidez de la mayoría.

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Kiko Rivera, putero reconocido, en Torrente

Pero la cosa no se queda en nuestras fronteras, lo mismo ocurre en todos lados con los Michael Jacksons, Roman Polanskis, Woody Allens, Bill Cosbys, y tantos otros personajes públicos y anónimos- que son los más y los más peligrosos, precisamente por la invisibilidad e impunidad que les da el anonimato y la legitimación cultural-. Los más peligrosos también, porque no sabemos quiénes son, porque están por todos lados, me atrevería decir que hay alguno/os en cada familia, empresa, Universidad, colegio…

Exactamente lo mismo que ocurría con Torrente, pasa con esa horrorosa oda a la misoginia llamada JUEGO DE TRONOS, y con muchas series y contenidos de corte similar. Este engendro machista (ya pueden comenzar a llamarme, una vez más, exagerada, radical, puritana.., estoy acostumbrada) camuflado de igualdad porque, para variar, hay mujeres que mandan y asesinan como hombres (eso es igualdad y personajes ricos y complejos según algunxs, igualdad y no más Patriarcado, ¡ja!) Peeero, (y aquí viene el pero, o a caso creíais que iban a darnos el derecho de ser y existir sin ser para otros…), a parte, claro está, que no se nos olvide ser objetos sexuales y agujeros de semen para el placer único y exclusivo de los hombres, especialmente de los hombres heterosexuales. Porque, qué te habías creído, no se puede ser mujer empoderada, o cualquier cosa que aspiremos a ser las mujeres, sin hacer y ser todo lo demás.

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Prostituta asesinada en Juego de Tronos

Si cojo esta serie como ejemplo, a parte de porque me ha causado conflictos personales, y por haber llorado muchas veces del asco y la impotencia viéndola, como pocas veces lo he hecho en mi vida (y les aseguro que he visto series y películas deleznables), es por ser uno más, aunque de los peores ejemplos que he visto, de los productos de ese cáncer machista con metástasis que ha invadido toda la cultura.

J.T. es la nueva ‘ídola de masas’, nivel secta (por el fanatismo, la violencia y la virulencia con que la defienden sus seguidores), exactamente como ocurrió con Torbe, Torrente, Michael Jackson, Polanski, Bill Cosby, Allen…

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Aunque en distintos contextos y situaciones, es el mismo fenómeno en cuanto a la negación, el autoengaño, la vista gorda en lo que a violencia machista implícita, sexual, gráfica, psicológica, y simbólica se refiere.

Eso no es simple fantasía, como lo justifican siempre todos los amantes de nuestra denigración artística y cultural. Eso se llama Patriarcado del peor y del viejo. Nada menos que con más de 10.000 años de antigüedad cuenta el señor.

Por algo ha llegado tan lejos, hasta convertirse en uno de los sistemas opresores más longevos y con más salud de la Historia, porque ha logrado hacer su transmisión invisible, aparentemente inocua, especialmente para quienes tienen el poder y los privilegios, convirtiendo, sigilosamente, la barbarie en lo natural sin que tan siquiera nos demos cuenta.

El machismo de J.T. NO es un mero reflejo de la Historia, ni de una época «épica». No, la serie ES VIOLENCIA MACHISTA en sí misma, a parte de reflejarla, normalizarla y transmitirla.

NO es una mera ilusión ajena a la realidad, al igual que no lo era Torrente, ni Garganta Profunda, mito erótico de los 70, no: Son los pensamientos reales y las acciones de sus creadores, de sus autores y del pensamiento dominante cultural y social del que han mamado los mismos.

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Linda Lovelace en Garganta Profunda

El mismo pensamiento dominante que nos está obligando a tragar a tod@s directa o indirectamente, exactamente de la misma forma. O mejor dicho, de formas más sofisticadas, porque ahora, además de tener el poder los de siempre, cuentan con la tecnología para llegar a las masas, con lo cual, el lavado de cerebro es mucho más expansivo, globalizado, temprano, rápido y efectivo.

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Una de tantas escenas con prostitutas de Juego de Tronos

NO ES SOLO FANTASIA, es, no sólo lo que piensan, sino lo que hacen con las mujeres, no sólo delante, sino también detrás de las cámaras, por algo contratan prostitutas y al menos 7 actrices porno en la vida real. Los mismos directores de la serie reconocen que, según ellos, que son sus paridores y los más capacitados para hablar de SU trabajo, (y no los fans cegados por su fanatismo y su autoengaño) que no hay violencia sexual en la serie, sino ‘sexo consentido’, dando a entender que la violencia sexual, el sometimiento de la mujer, su cosificación, su esclavitud sexual en sus cansinos y abundantes hasta aburrir burdeles, mujeres prostituídas y sus violaciones, todo eso, son ‘sexo’ a secas ‘escenas calientes’, palabras textuales de su director.

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Escena de supuesto «sexo consentido», según el director de Juego de Tronos

Será sexo del que ‘les pone’ a ellos, a los monstru@s que fabrica el Patriarcado que, por lo que parece son una amplia mayoría silenciosa (como diría Rajoy) gustosa de ver contenidos culturales educando a las masas, que defecan y se mofan una y otra vez en los derechos humanos de más la mitad de la humanidad: las mujeres y niñ@s.

Tiempo al tiempo, ya llegará el momento de llevarse, una vez más, las manos a la cabeza, ante la descarada evidencia que los privilegios, la ignorancia y el auto engaño no dejan VER a muchos.

Y luego ponemos el grito en el cielo al ver  De Geas, Muniains.., aunque en esta lista cabría poner como ejemplo a muchos de mis exs y los de mis amigas y conocidas. Estos hombres tan bien entrenados por el pensamiento patriarcal dominante a través de la cultura y la sociedad en su conjunto, están por todos lados.

Sigamos con la venda en los ojos, hasta que la evidencia sea tan abrumadora que se nos caiga la cara de vergüenza y asco, o no, los hay que ni empatía ni remordimientos tienen. Mientras, el Patriarcado, sus aliad@s y sus beneficiarios seguirán buscando mil y una formas de camuflar, perpetuar y legitimar su privilegio ancestral de vulnerar nuestros derechos humanos de las maneras más viles, retorcidas, sibilinas y consentidas por esa mayoría, a veces ciega, a veces sorda, a veces muda, a veces virulenta y reaccionaria, pero siempre, siempre cómplice.

A. A.

Neoliberalismo sexual. El mito de la libre elección


«La desigualdad ya no se reproduce por la coacción explícita de las leyes, ni por la aceptación de ideas sobre «la inferioridad de la mujer», sino a través de la «libre elección» de aquello a lo que nos han encaminado…»

Ana de Miguel.

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El último libro de la profesora Ana de Miguel, Neoliberalismo sexual, nos interpela directamente a nosotros -“Agradeceríamos a nuestros hermanos, los hombres, que se sentaran a pensar quiénes son, qué hace la sociedad patriarcal con ellos y qué quieren llegar a ser, que plantaran cara a lo que el sistema espera de ellos”- , tras haberse preguntado “dónde está el hombre nuevo”. Esa es una de las conclusiones a las que llega la filósofa feminista tras haber reflexionado sobre la perversión de un momento histórico en el que vivimos “sociedades formalmente igualitarias” pero en las que asistimos a una permanente reproducción de las relaciones de poder propias del patriarcado.

Un orden cultural y simbólico que se ha convertido, siguiendo la brillante categorización de Alicia Puleo, en un “patriarcado por consentimiento”, es decir, en un orden que propicia la aceptación de la desigualdad mediante la socialización diferencial encubierta, las arraigadas prácticas discriminatorias en el mercado laboral y la difusión de mitos patriarcales a través de los medios de comunicación. Esta suma de factores ha visto potenciadas sus negativas consecuencias en un momento en el que, con el pretexto de la crisis económica y la «necesidad» de políticas de austeridad, se está abriendo la puerta a una cada vez más descarada discriminación, directa e indirecta, de la mitad de la Humanidad.

El subtítulo del libro, El mito de la libre elección, nos sitúa ante la clave a la que pretende dar respuesta la autora, que no es otra que la conversión de una aparente libertad “en igualdad de condiciones” en la justificación perversa de la prórroga de un sistema sexo/género que continúa situando a las mujeres en inferioridad de condiciones.

Por más que muchas de ellas se crean libres hasta para equivocarse y por más que algunos nos hagan creer interesadamente que hemos alcanzado la plena igualdad. La libertad que no atiende a los condicionantes estructurales, y que por tanto permanece ciega a la subordiscriminación que sufren las mujeres, se ha convertido en el lazo perfecto que suma las prepotencias del mercado con los poderes masculinos. Un contexto en el que asistimos a la vuelta del rosa y del azul, es decir, a una socialización diferenciada en razón del sexo y en el que el mercado continúa convirtiendo, ahora con más radicalidad que nunca, el cuerpo de las mujeres en cuerpos disponibles para ser usados, disfrutados o maltratados por la mitad masculina.Ana de Miguel analiza tres ámbitos en los que en la actualidad no solo se prorrogan, sino que incluso se potencian, los esquemas patriarcales: el amor, el sexo y la prostitución. Este triángulo de la virilidad hegemónica continúa frenando la autonomía de las mujeres, cosificándolas y haciéndolas parte de relaciones en las que falta reciprocidad. Todo ello mientras aumentan los discursos que justifican ciertas prácticas en nombre de una pretendida liberación sexual -que responde a los intereses del varón como sujeto dominante– y que incluso justifican la prostitución identificándola como una mera prestación de servicios. De esta manera, y como dice Celia Amorós, el cuerpo de las mujeres continúa siendo el libro abierto donde se inscriben las reglas del patriarcado.

 

«La ideología neoliberal tiene el objetivo de convertir la vida en mercancía, incluso a los seres humanos. En ese sentido, la conversión de los cuerpos de las mujeres en mercancía es el medio más eficaz para difundir y refor­zar la ideología neoliberal. La pode­rosa industria del sexo patriarcal avanza apoyándose en dos ideas complementarias. Por un lado, en la teoría de la libre elección: ahora que las mujeres «ya son libres», «ya tienen igualdad», ya pueden «elegir» vivir de su cuerpo, o de trozos de su cuerpo. Por otro lado, y para contrarrestar cualquier crítica, esta tesis se envuelve en cierta retórica transgresora y posmoderna: toda relación es aceptable si hay «sexo consentido» por medio.

Este libro defiende que ni hay libertad ni hay igualdad. Hay nuevas formas de reproducción de la desigualdad, una vuelta acrítica a los valores más rancios del rosa y el azul. No vamos a resignarnos ante la conversión del ser humano en mercancía.»

Autora: Ana de Miguel
Ediciones Cátedra
Colección: Feminismos
Páginas: 352
Publicación: 08 de Octubre de 2015
ISBN: 978-84-376-3456-2

Versión papel y ebook

ÍNDICE

. Introducción. Del control de las leyes al mercado de los cuerpos

PRIMERA PARTE
DÓNDE ESTAMOS: DESIGUALDAD Y CONSENTIMIENTO

- Capítulo primero, feminismo y juventud en las sociedades formalmente igualitarias

. El mundo en el que han nacido las jóvenes
. El estigma de la palabra «feminismo». Entre el desconocimiento y la descalificación
. Una teoría, un movimiento social y una forma de vivir la vida.
. Las armas del sistema patriarcal: entre la invisibilidad y la coacción
. El amor romántico, la violencia y la prostitución como factores de socialización diferencial
. El amor en las revistas para adolescentes/¿as?
. La violencia contra las mujeres
. El tráfico de chicas jóvenes: la prostitución y sus «clientes»
. Jóvenes y feministas: una minoría activa (como siempre)
. Conclusión

- Capítulo 2. Reacción: la vuelta al rosa y al azul

. La marca física, los pendientes
. La marca simbólica, el apellido del padre
. Las cosas de casa
. La adolescencia o cómo volver locas a las chicas: ahora Barbie es un insulto
. El determinismo biológico clásico: la ideología de la naturaleza diferente y complementaria de los sexos
. El nuevo determinismo biológico: hormonas, genes y callo rugoso
. Soy feminista pero no quiero dejar de ser femenina. De lo femenino y lo masculino
. Ni mujeres ni hombres, personas: más empatía para los chicos, más realismo para las chicas
. Frente al timo de la igualdad, lo que la igualdad ha hecho por ti

- Capítulo 3. Del amor como proyecto de vida al amor como un valor en la vida

. Amor e igualdad: una relación contradictoria
. El amor: un clásico del feminismo
. La diferencia atrae, pero lo que retiene es la semejanza
. La mujer nueva y el amor en la sociedad comunista
. Los radicales años sesenta: lo personal es político
. Críticas al amor romántico y propuestas poliamorosas
. Elementos para una visión crítica (no negativa) del amor

- Capítulo 4. ¿Revolución sexual o revolución sexual patriarcal?

. Combatir el sistema y la celulitis
. La denuncia de la doble moral sexual: primeras críticas a la sexualidad patriarcal.
. ¿Revolución sexual o revolución sexual patriarcal?
. La sexualidad no tiene género: Gayle Rubin
. El enfoque queer o hay una sexualidad antisistema
. La pornografía como el modelo de sexualidad

- Capítulo 5. La prostitución de mujeres, una escuela de desigualdad humana

. Prostitución y autoconciencia de la especie
. Las prostituidas son mujeres, los puteros son hombres: la perspectiva de género
. La tolerancia con la prostitución, la ideología de la prostitución
. Desplazando el debate: del enfoque del consentimiento de las prostituidas a la agencia del cliente prostituidor
. Algunas consecuencias de la normalización y legalización de la prostitución desde la perspectiva de clase
. La prostitución como escuela de desigualdad entre chicas y chicos
. Visibilizar y teorizar al «cliente»: poner un espejo ante los hombres que van de putas

SEGUNDA PARTE
DE DÓNDE VENIMOS Y CÓMO LO HEMOS HECHO

- Capítulo 6. Los nuevos movimientos sociales

. Del Sujeto Histórico a los nuevos movimientos sociales
. Concepto y características
. Radicalismo y reformismo
. Aportaciones de los distintos enfoques teóricos
Primeros enfoques
El modelo pionero de Smelser
Teorías de la privación relativa
Enfoques de la elección racional
Panorama actual
Enfoques de la movilización de recursos y de la oportunidad política
Enfoques constructivistas e interaccionistas: entre lo político y el giro cultural
La ciudadanía activa, los medios de comunicación y las nuevas tecnologías

- Capítulo 7. El feminismo como movimiento social: políticas de redefinición y políticas reivindicativas

. Praxis cognitiva y redes de acción colectiva
. La democracia sin mujeres: el contrato sexual
. Las políticas de inclusión en la esfera pública: el movimiento feminista en el XIX
. Lo personal es político: hacia una redefinición de la política
. La redefinición de la realidad y las políticas reivindicativas
. Las redes del movimiento: la subversión cultural de la realidad

- Capítulo 8. La violencia de género: la construcción de un marco feminista de interpretación

. El movimiento feminista. Políticas reivindicativas y políticas de redefinición
. El marco de interpretación patriarcal sobre la violencia
. Los inicios de un nuevo marco: la violencia contra las mujeres en los clásicos del feminismo
. La elaboración de un marco estructural: los radicales años sesenta
. Del marco teórico a las reivindicaciones políticas: el debate en torno al derecho penal
. La consolidación académica del marco feminista: los estudios de género
. La difusión del marco de la violencia de género en el caso español

- Capítulo 9. La deconstrucción de los mitos patriarcales: del miedo de los hombres a las mujeres

. El miedo como factor de socialización
. Alta filosofía y cultura popular: la extraña pareja
. Del supuesto miedo de los hombres a las mujeres autónomas

TERCERA PARTE
HACIA DÓNDE QUEREMOS IR: MUJERES Y HOMBRES JUNTOS

- Capítulo 10. El sujeto del feminismo: lo que nos une, lo que nos separa, lo que nos hace avanzar

. Lo que nos une, lo que nos separa, lo que nos ha hecho avanzar
. El difícil camino hacia la construcción del «nosotras las mujeres»
. El cuestionamiento de las mujeres como sujeto del feminismo
. Signos de vuelta al «nosotras, las mujeres»
. Conclusiones

- Capítulo 11. Sin feminismo no hay revolución: un mundo con rumbo (una escuela de igualdad)

. La experiencia de las traiciones en las revoluciones
Las democracias masculinas
La causa siempre aplazada
La segunda ola, el Movimiento Antisistema y la autonomía del feminismo
. Todo para el pueblo pero sin las mujeres (al menos sin las pesadas feministas)
. Los privilegios masculinos y los neomachismos: ¿ceguera o resistencia numantina?
. La reacción contra «la ideología de género» y las «feminazis»
. Rebelarse contra la alienación masculina: ¿dónde está el hombre nuevo?


La página de Neoliberalismo Sexual en Facebook

 

Fuentes:

http://www.mujeresenred.net/spip.php?article2208

Artículo del país: Contra el neoliberalismo sexual

 

 

 

 

Esclavas Sexuales del ISIS Vs Esclavas Sexuales de Occidente


Foto de Pilar Aguilar Carrasco.
Foto de Pilar Aguilar Carrasco.

 

Dicen los edictos de ISIS que a los combatientes separados de sus esposas “la gracia divina y maravillosa generosidad les trae las cautivas y esclavas».
Aun partiendo del mismo supuesto (los varones necesitan follarse de vez en cuando a una mujer) nuestra alternativa occidental es mucho mejor, sin duda. Los hombres tienen que pagar, sí, pero, a cambio, pueden ignorar que las folladas son cautivas y esclavas (palabras que dan mal rollo ¿verdad?). En el fondo, y si se paran a pensar medio minuto, saberlo, lo saben, pero no se paran, claro. Pueden ignorarlo y simplemente llamarlas putas y decidir que están ahí por libre elección.


Nuestro sistema tiene, además, otras ventajas innegables: frente a número limitado de esclavas y cautivas de ISIS (que, para colmo, cuando les quitan el velo pueden parecerles feas o viejas), los puteros gozan de una oferta inigualable que se renueva constantemente (ya se encargan los dueños de los burdeles de intercambiar mercancía periódicamente con los otros burdeles), que incluye africanas, asiáticas, caucásicas, etc. y todas jóvenes.


¡Qué primitivo el sistema de ISIS! ¿verdad?

 

Por Pilar Aguilar Carrasco