“El Porno entre las principales causas de separaciones según abogados matrimoniales y psicólogos de pareja”


The New York Times. 

“Cualquier persona que considere la pornografía una diversión inofensiva debería hablar con terapeutas y abogados matrimoniales”.

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| Por Gail Dines y Robert Jensen

Gail Dines es profesora y doctora en sociología y estudios de la mujer en la Universidad de Wheelock en Boston, además de una conocida activista por la igualdad de sexos, es autora de “Pornland: Cómo el porno ha secuestrado nuestra sexualidad”. Robert Jensen es profesor en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Texas en Austin, es autor de “Correrse: La pornografía y el fin de la masculinidad”. Son miembros fundadores de Stop a la Cultura del Porno (Stop Porn Culture http://stoppornculture.org/q-a/ ).

La evaluación de los efectos de los medios de comunicación nunca es fácil, pero las preguntas importantes acerca de la pornografía son obvias: ¿Qué ocurre cuando una cultura está saturada de imágenes sexuales explícitas, cuando se erotiza la dominación masculina y la subordinación femenina? Cuando esas imágenes son cada vez más crueles y degradantes para las mujeres y cada vez más racistas? Cuando la pornografía se convierte en la educación sexual de facto para la mayoría de los varones y un número cada vez mayor de niños?

Estas tendencias perturbadoras no se aplican a toda la pornografía. Hay muchas variedades hechas por pequeños productores, pero la industria del porno alrededor de Los Ángeles es la dominante, y da forma a las ideas culturales acerca de la sexualidad, las relaciones y la intimidad. Al igual que la industria de alimentos da forma a lo que comemos y la industria de la moda a cómo nos vestimos, la industria del sexo da forma a la manera en que pensamos sobre el sexo.

Cualquier persona que considere el porno una diversión inofensiva debería hablar con terapeutas de pareja y abogados de divorcios.

Esta fuente dominante de la pornografía tiene algunos temas recurrentes. El estudio más extenso realizado en la última década ha confirmado que la mayoría de las escenas de 50 películas porno contienen abuso físico y verbal hacia las intérpretes femeninas. La agresión física – incluyendo nalgadas, bofetadas a mano abierta y náuseas – se produjo en el 88 por ciento de las escenas, acompañado de expresiones de agresión verbal – por lo general hombres llamando nombres despectivos a las mujeres.

Las experiencias individuales como espectadores de pornografía difieren, y muchos hombres y algunas mujeres reportan experiencias placenteras. Pero hay patrones claros después de más de 30 años de investigación académica sobre los efectos de la pornografía. En las parejas heterosexuales, muchos hombres que habitualmente utilizan la pornografía a menudo abandonan el sexo real con sus parejas femeninas, y muchas veces demandan actos sexuales que son incómodos, dolorosos o degradantes para la mujer. Las mujeres en estas relaciones heterosexuales afirman que ambos comportamientos pueden destruir las relaciones, y los hombres a veces informan de que son conscientes de los daños, pero no puede romper con el hábito.

Aunque hay escasa investigación sobre los actores y actrices, la evidencia anecdótica sugiere que es un negocio duro para las mujeres. La industria muestra a actrices de alto perfil y con una vida de glamour, pero los productores y directores que hemos entrevistado, dijeron con franqueza que la industria “mastica y escupe” mujeres. De acuerdo con la Fundación Médica encargada del cuidado de la salud de la Industria del Porno, que proporcionó pruebas y atención de salud para los actores en Los Angeles hasta que se cerró el año pasado, las intérpretes femeninas están en riesgo de lesiones y enfermedades. El fundador del grupo, dijo en una ocasión que la carrera media de estas mujeres es de “seis meses a tres años”, tras lo cual se debe hacer frente a una variedad de problemas físicos y psicológicos.

La pornografía es la industrialización y mercantilización de las relaciones sexuales, y como todas las grandes industrias, su producto es genérico, vulgar y plastificado. Estas imágenes suelen robar al sexo su creatividad, la alegría y la intimidad, son profundamente alienantes. Las actrices, lxs consumidorxs y nuestra cultura merecen algo mejor.

FUENTE: THE NEW YORK TIMES http://www.nytimes.com/roomfordebate/2012/11/11/does-pornography-deserve-its-bad-rap/a-pornography-habit-destroys-relationships

2 pensamientos en ““El Porno entre las principales causas de separaciones según abogados matrimoniales y psicólogos de pareja”

  1. Esto me ocurrió a mi con 2 ex parejas. Estaban absolutamente obsesionados con el porno y el ideal de belleza impuesto por los medios hasta el punto que muchas veces preferían la ficción a la realidad. No tenían fuerzas ni ganas para hacer el amor pero sí para masturbarse con películas porno, o incluso con las presentadoras vestidas en Tv. Al final no lo soporté más y los acabé dejando, un hombre así te puede destruir completamente la autoestima y la líbido. Animo a las mujeres a que no aguanten. Me costó mucho recuperarme, pero afortunadamente encontré un hombre que me respeta y no tiene estos problemas.

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