Todos somos cómplices de Torbe


Es curioso que, casi cada vez que he denunciado lo que hay detrás del porno me han llamado loca, moralista y puritana (a pesar de ser atea y sexualmente abierta y activa). Esto le ocurre a cada un@ de l@s activistas que enfrentamos la pornografía por las mismas razones por las que ahora Torbe esta en la cárcel.

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Ahora, se destapa el pastel en los medios y juzgados, y todo el mundo se lleva las manos a la cabeza con algo que es, y siempre ha sido, práctica habitual en toda la pornografía.

Yo misma llevo sólo una década denunciándolo, pero much@s llevan más de 30 años haciéndolo; psicólog@s y psiquiatras expert@s en violencia sexual, criminólog@s, sociólog@s, las propias víctimas que hemos sido violadas por los adictos de esas fantasías enfermizas y violentas (que puede que siempre hayan existido, pero no como ahora y no como las promueve masivamente el porno y los medios hoy día), e incluso, las propias ex actrices violadas y prostituídas por la industria que ahora son activistas contra la misma.

Es curioso también que, cuando denunciaba, cada una de las películas de Torrente de Santiago Segura, a él mismo y a sus actores, por misóginos y puteros, ocurría un tanto de lo mismo: ‘Ya está esta loca radical con sus desvaríos y exageraciones’.

Torrente

Escena de Torrente

Nadie veía ni quería ver algo que era tan evidente, algo que estaba y sigue educando a nuestros niños, mayoría de los cuales han crecido adoctrinados por esa masculinidad vil y destructora, y muchos de los cuales son ahora puteros bien entrenados, e incluso violadores de menores, a parte de jugadores de la Selección Española, profesores, parados, orgullosos padres de familia, tíos y abuelos bonachones, ingenieros, bedeles, funcionarios, vividores, cantantes, famosos del tres al cuarto, monitores infantiles, educadores. En resumen, hombres de todos los niveles culturales y estratos sociales…

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David Bisbal en Torrente 4

Nosotrxs éramos l@s loc@s y ellos, Torbe, Santiago Segura, Kiko Rivera.., los ídolos de España, y también reflejo de la basura humana y de la estupidez de la mayoría.

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Kiko Rivera, putero reconocido, en Torrente

Pero la cosa no se queda en nuestras fronteras, lo mismo ocurre en todos lados con los Michael Jacksons, Roman Polanskis, Woody Allens, Bill Cosbys, y tantos otros personajes públicos y anónimos- que son los más y los más peligrosos, precisamente por la invisibilidad e impunidad que les da el anonimato y la legitimación cultural-. Los más peligrosos también, porque no sabemos quiénes son, porque están por todos lados, me atrevería decir que hay alguno/os en cada familia, empresa, Universidad, colegio…

Exactamente lo mismo que ocurría con Torrente, pasa con esa horrorosa oda a la misoginia llamada JUEGO DE TRONOS, y con muchas series y contenidos de corte similar. Este engendro machista (ya pueden comenzar a llamarme, una vez más, exagerada, radical, puritana.., estoy acostumbrada) camuflado de igualdad porque, para variar, hay mujeres que mandan y asesinan como hombres (eso es igualdad y personajes ricos y complejos según algunxs, igualdad y no más Patriarcado, ¡ja!) Peeero, (y aquí viene el pero, o a caso creíais que iban a darnos el derecho de ser y existir sin ser para otros…), a parte, claro está, que no se nos olvide ser objetos sexuales y agujeros de semen para el placer único y exclusivo de los hombres, especialmente de los hombres heterosexuales. Porque, qué te habías creído, no se puede ser mujer empoderada, o cualquier cosa que aspiremos a ser las mujeres, sin hacer y ser todo lo demás.

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Prostituta asesinada en Juego de Tronos

Si cojo esta serie como ejemplo, a parte de porque me ha causado conflictos personales, y por haber llorado muchas veces del asco y la impotencia viéndola, como pocas veces lo he hecho en mi vida (y les aseguro que he visto series y películas deleznables), es por ser uno más, aunque de los peores ejemplos que he visto, de los productos de ese cáncer machista con metástasis que ha invadido toda la cultura.

J.T. es la nueva ‘ídola de masas’, nivel secta (por el fanatismo, la violencia y la virulencia con que la defienden sus seguidores), exactamente como ocurrió con Torbe, Torrente, Michael Jackson, Polanski, Bill Cosby, Allen…

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Aunque en distintos contextos y situaciones, es el mismo fenómeno en cuanto a la negación, el autoengaño, la vista gorda en lo que a violencia machista implícita, sexual, gráfica, psicológica, y simbólica se refiere.

Eso no es simple fantasía, como lo justifican siempre todos los amantes de nuestra denigración artística y cultural. Eso se llama Patriarcado del peor y del viejo. Nada menos que con más de 10.000 años de antigüedad cuenta el señor.

Por algo ha llegado tan lejos, hasta convertirse en uno de los sistemas opresores más longevos y con más salud de la Historia, porque ha logrado hacer su transmisión invisible, aparentemente inocua, especialmente para quienes tienen el poder y los privilegios, convirtiendo, sigilosamente, la barbarie en lo natural sin que tan siquiera nos demos cuenta.

El machismo de J.T. NO es un mero reflejo de la Historia, ni de una época “épica”. No, la serie ES VIOLENCIA MACHISTA en sí misma, a parte de reflejarla, normalizarla y transmitirla.

NO es una mera ilusión ajena a la realidad, al igual que no lo era Torrente, ni Garganta Profunda, mito erótico de los 70, no: Son los pensamientos reales y las acciones de sus creadores, de sus autores y del pensamiento dominante cultural y social del que han mamado los mismos.

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Linda Lovelace en Garganta Profunda

El mismo pensamiento dominante que nos está obligando a tragar a tod@s directa o indirectamente, exactamente de la misma forma. O mejor dicho, de formas más sofisticadas, porque ahora, además de tener el poder los de siempre, cuentan con la tecnología para llegar a las masas, con lo cual, el lavado de cerebro es mucho más expansivo, globalizado, temprano, rápido y efectivo.

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Una de tantas escenas con prostitutas de Juego de Tronos

NO ES SOLO FANTASIA, es, no sólo lo que piensan, sino lo que hacen con las mujeres, no sólo delante, sino también detrás de las cámaras, por algo contratan prostitutas y al menos 7 actrices porno en la vida real. Los mismos directores de la serie reconocen que, según ellos, que son sus paridores y los más capacitados para hablar de SU trabajo, (y no los fans cegados por su fanatismo y su autoengaño) que no hay violencia sexual en la serie, sino ‘sexo consentido’, dando a entender que la violencia sexual, el sometimiento de la mujer, su cosificación, su esclavitud sexual en sus cansinos y abundantes hasta aburrir burdeles, mujeres prostituídas y sus violaciones, todo eso, son ‘sexo’ a secas ‘escenas calientes’, palabras textuales de su director.

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Escena de supuesto “sexo consentido”, según el director de Juego de Tronos

Será sexo del que ‘les pone’ a ellos, a los monstru@s que fabrica el Patriarcado que, por lo que parece son una amplia mayoría silenciosa (como diría Rajoy) gustosa de ver contenidos culturales educando a las masas, que defecan y se mofan una y otra vez en los derechos humanos de más la mitad de la humanidad: las mujeres y niñ@s.

Tiempo al tiempo, ya llegará el momento de llevarse, una vez más, las manos a la cabeza, ante la descarada evidencia que los privilegios, la ignorancia y el auto engaño no dejan VER a muchos.

Y luego ponemos el grito en el cielo al ver  De Geas, Muniains.., aunque en esta lista cabría poner como ejemplo a muchos de mis exs y los de mis amigas y conocidas. Estos hombres tan bien entrenados por el pensamiento patriarcal dominante a través de la cultura y la sociedad en su conjunto, están por todos lados.

Sigamos con la venda en los ojos, hasta que la evidencia sea tan abrumadora que se nos caiga la cara de vergüenza y asco, o no, los hay que ni empatía ni remordimientos tienen. Mientras, el Patriarcado, sus aliad@s y sus beneficiarios seguirán buscando mil y una formas de camuflar, perpetuar y legitimar su privilegio ancestral de vulnerar nuestros derechos humanos de las maneras más viles, retorcidas, sibilinas y consentidas por esa mayoría, a veces ciega, a veces sorda, a veces muda, a veces virulenta y reaccionaria, pero siempre, siempre cómplice.

A. A.

El ataque de la industria del sexo contra las feministas


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Los pornógrafos llevan mucho tiempo defendiendo como “libre expresión” los productos y prácticas de su extremadamente lucrativa industria, incluso cuando estos sexualizan el poder y la violencia de los hombres contra las mujeres. De modo parecido, quienes defienden la prostitución, a la que estratégicamente llaman “trabajo sexual”, plantean el movimiento a favor su legalización y normalización como liberador.
Pero estos grupos solo apoyan la libre expresión y las libertades en la medida en que sirven a sus intereses. Aquellos que se manifiestan contra la industria del sexo están excluidos de su versión de “libertad”.Tuvimos pruebas de ello en marzo, cuando varios lobbies de la prostitución amenazaron con boicotear una conferencia en Vancouver, Columbia Británica, que iba a contar con la presencia de Chris Hedges, destacado periodista y columnista de Truthdig, como ponente principal. Estos grupos de presión intentaron impedir su participación por haber escrito un artículo en el que definía la prostitución como “la quintaesencia del capitalismo global”, y lo habrían conseguido si no hubiera sido por la respuesta apasionada de grupos locales de mujeres.Las campañas de desprestigio contra las feministas y sus aliados que se atreven a decir la verdad sobre el poder y la violencia de los hombres no son algo nuevo. En los años noventa los pornógrafos lanzaron una campaña contra la profesora Catharine MacKinnon y la feminista Andrea Dworkin comparándolas con los nazis y acusándolas de suprimir la libre expresión cuando, en realidad, la ordenanza anti-pornografía que ellas habían redactado en Minneapolis en 1983 – definiendo la pornografía como una violación de los derechos civiles de las mujeres– no fue un intento de censurar la libre expresión sino de abordar el daño causado a las mujeres por la industria de la pornografía.Para atraer a los progresistas bienintencionados, se inventó un movimiento por los “derechos de las trabajadoras sexuales” en oposición a aquellas feministas que creían que la prostitución era la extensión y la perpetuación del poder y la violencia del hombre. El lobby de la prostitución adoptó el lenguaje del movimiento obrero para defender los derechos de los hombres a abrir burdeles y a comprar servicios sexuales de las mujeres, y también el lenguaje del movimiento feminista para plantear la prostitución como una elección de la mujer.Estos grupos de presión tienen a los medios de comunicación de su parte, así como a los proxenetas y los puteros. De acuerdo a sus intereses capitalistas, los medios oficiales presentan la pornografía y la prostitución como iniciativas empresariales y, en consonancia con sus bases patriarcales, aceptan como norma la idea de los cuerpos de las mujeres como objetos consumibles.

En los últimos años la industria del sexo ha colaborado con los medios para descontextualizar completamente el sistema de la prostitución. Este enfoque neoliberal es parte de un esfuerzo constante para desarmar a los movimientos que desafían los sistemas de poder: si somos simplemente individuos que miran por su propio empoderamiento (empowerment) personal y, por lo tanto, los únicos responsables de nuestros propios “éxitos” y “fracasos”, entonces no hay necesidad de organizarse colectivamente. Y esto es precisamente lo que quería decir Margaret Thatcher al afirmar que no existe la sociedad, solo individuos que ante todo deben ocuparse de sí mismos.

Al plantear un sistema que canaliza a las mujeres –particularmente a las mujeres marginadas– hacia la prostitución no solo como una elección de las propias mujeres sino como potencialmente liberador, estos grupos consiguen ocultar el modo en que la pornografía sostiene el poder de los hombres, descargando la responsabilidad de la subordinación de las mujeres en las propias mujeres. Al señalar la presión social para la auto-objetivación como empoderamiento, se permite a la sociedad ignorar las razones por las que las mujeres buscan empoderarse a través de la sexualización y la mirada masculina. Al centrarnos en la capacidad de acción consciente (agency) de las mujeres, pasamos por alto el comportamiento de los hombres.

Lo que verdaderamente están defendiendo los grupos que piden hacer presión a favor de los “derechos de las trabajadoras sexuales” no son, desde luego, los derechos humanos de las mujeres sino los intereses económicos y sexuales de los hombres. Y por eso en el discurso se evita deliberadamente abordar el daño que causan estos hombres.

La campaña para presentar la presión a favor de la prostitución como un esfuerzo de base para ayudar a las mujeres marginadas ha sido todo un éxito. Al ignorar la dinámica de poder inherente a la compra por parte de un hombre de los servicios sexuales de una mujer, y llevar el debate hacia la elección de las mujeres, quienes podrían considerarse a sí mismas feministas se ven en una encrucijada: “¿Debo defender el derecho de las mujeres a elegir?” La respuesta obvia es sí. Pero esa pregunta es engañosa. La verdadera pregunta es: “¿Apoyo el derecho de las mujeres pobres y marginadas a tener una vida mejor que la que les ofrecen los hombres explotadores?”

Si bien el lenguaje manipulador diseñado para atraer a las masas liberales es una parte fundamental de la iniciativa para despenalizar a los proxenetas y a los puteros, otro componente clave es la fácil derrota de las feministas que desafían ese discurso.

Los defensores de esa industria no se detendrán ante nada para silenciar las voces de quienes se pronuncien en contra de sus intereses. Tachadas de mojigatas, conservadoras religiosas, opresoras y fanáticas, la guerra contra estas feministas culminó recientemente en el intento generalizado de impedir que quienes disienten de su proyecto tengan acceso a plataformas desde las que expresar sus puntos de vista.

Cuando hace un año la periodista sueca Kajsa Ekis Ekman iba a presentar en Londres su libro “Being and Being Bought: Prostitution, Surrogacy and the Split Self” [“El ser y la mercancía: prostitución, vientres de alquiler y disociación”], la librería que organizaba el acto fue amenazada con boicots.

El clima actual en el feminismo anglosajón es el que apoya la caza de brujas, me dijo Ekman. Esa caza de brujas comienza con “campañas difamatorias, parece que viene ‘de abajo’, y sobre las feministas famosas dice que están obnubiladas por el poder tildándolas de elitistas, ‘cis-sexistas’, racistas y ‘putafóbicas'”, explicó. “Luego lleva adelante auténticas campañas de silenciamiento, amenazas de boicot, demandas, y aislamiento de cualquiera que se ponga del lado de las feministas y, por asociación, del lado de la culpa”.

En el año 2003, Melissa Farley, una psicóloga clínica y fundadora de la organización sin ánimo de lucro Prostitution Research and Education, dirigió una investigación en Nueva Zelanda sobre la violencia y los trastornos de estrés postraumático en personas prostituidas, y después tuvo que declarar ante el Parlamento de aquel país por las entrevistas que había realizado. Un defensor de la prostitución neozelandés que estaba en desacuerdo con su investigación presentó una queja contra ella ante la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés). La queja fue ignorada por la APA y no fue tenida en cuenta por sus colegas, pero ellobby de la prostitución la presenta como legítima y la utiliza como excusa para presionar a otros para que descarten su exhaustiva e iluminadora investigación.

Julie Bindel, periodista feminista que lleva años informando sobre el comercio sexual mundial, ha revelado que el Sindicato Internacional de Trabajadoras del Sexo en Gran Bretaña era poco más que un portavoz de los proxenetas y los dueños de burdeles. También ha estado informando sobre los importantes fallos de la legalización de la prostitución en Amsterdam. En marzo, después de las quejas emitidas por los grupos de presión a favor de la prostitución, su nombre fue retirado de un panel de discusión de una película estadounidense sobre prostitución.

Las supervivientes de la prostitución también se ven enfrentadas a una campaña de silenciamiento. Bridget Perrier, educadora indígena y co-fundadora de la organización Sextrade101 de supervivientes del comercio sexual y abolicionistas con sede en Toronto, explicó que los esfuerzos del lobby a favor de la prostitución se centran en invalidar las experiencias de las mujeres que han abandonado el negocio, a menudo poniendo en duda sus historias.

Rachel Moran sobrevivió siete años a la explotación sexual en Irlanda y ha publicado un libro sobre sus experiencias, en el que aborda muchos de los mitos y las mentiras que ha perpetuado el lobby del trabajo sexual. Por su delito –contar la verdad– ha sido objeto de acoso continuo y acusada en más de una ocasión de inventarse su historia.

“He sido difamada, calumniada, amenazada, atacada físicamente y gritada”, me dijo Moran. “Mi dirección postal, los detalles de mi cuenta bancaria y mi dirección de correo electrónico personal han estando circulando entre las personas aparentemente más desequilibradas, las cuales me han tuiteado partes de mi dirección postal con ese estilo claramente amenazante del tipo ‘sabemos donde encontrarte'”.

Y añadió: “Sistemáticamente se alega que yo nunca estuve en la prostitución, aunque los registros que prueban que lo estuve están en manos de los servicios sociales irlandeses y del Juzgado de Distrito de Dublín de Menores”.

Negar verdades que podrían perjudicar el intento de presentar una versión expurgada de la industria del sexo, que vende la prostitución como “simplemente un trabajo como cualquier otro”, es un elemento clave de la campaña a favor de su legalización.

Moran me contó que le había impactado muchísimo la falta de compasión que mostraron hacia ella los defensores del negocio del sexo que aseguran tener un interés particular en la seguridad de las mujeres. “Sencillamente les importa un bledo estar llevando a cabo una campaña deliberada y organizada de intimidación contra una mujer que fue sistemáticamente abusada sexualmente por hombres adultos desde los quince años”, manifestó. “Mis verdades no les gustan, por eso hay que silenciarlas”.

Desesperados, sin ser capaces y sin estar dispuestos a responder a los argumentos feministas y socialistas básicos contra el negocio del sexo –a saber, que se ha levantado sobre la base del poder del hombre y del capitalismo, perpetuando ideas misóginas sobre las “necesidades” del hombre y los cuerpos de las mujeres como los objetos para satisfacer esos deseos socializados– sus lobbies recurren a las mentiras y a la calumnia.

Estos grupos intentan hacer pasar las campañas difamatorias por “crítica”, pero son cualquier cosa meno eso, señaló Ekman, la periodista sueca. “Lo que está ocurriendo no tiene nada que ver con la crítica. Recuerda más bien a una revolución cultural maoísta a gran escala”.

“Si eres una destacada feminista, no te escaparás”, continuó. “Si todavía no te han atacado lo harán, o no eres lo suficientemente peligrosa”.

Llevo años escribiendo sobre la industria del sexo y la legislación de la prostitución en Canadá. Los ataques contra mi persona y mi trabajo han sido implacables. En las últimas semanas varios grupos de presión canadienses a favor de este negocio organizaron una importante campaña difamatoria en línea, tachando los argumentos contra la objetivación, explotación y abuso de las mujeres de “fanatismo”, distorsionando intencionalmente mi trabajo y mis opiniones hasta volverlos irreconocibles.

Las acusaciones absurdas e infundadas lanzadas contra mí –”transfóbica”, “putafóbica”, racista y demás–reproducen las utilizadas contra todas las mujeres que desafían el statu quo en este sentido. La intención no es hacer justicia, sino calumniar a las feministas para que sus argumentos puedan ignorarse y descartarse, y también acosar a otros hasta que hagan lo mismo. La única cosa que nunca mencionan es la verdad.

La mujeres que se prostituyen tienen 18 veces más probabilidades de ser asesinadas que la población en general, y los hombres responsables tienen muchas menos probabilidades de ser condenados cuando se trata de una prostituta. En Canadá las mujeres indígenas están sobrerrepresentadas en la prostitución y, en general, sufrenmayores niveles de violencia que las mujeres no-indígenas. La legalización ha demostrado no ser una solución para la explotación, la violencia y el abuso.

Estos individuos y grupos cooptan las luchas de las personas marginadas para defender una industria multimillonaria que cada año se cobra la vida y la humanidad de miles de mujeres y niñas en todo el mundo. Para impedir que quienes manifiestan su desacuerdo amenacen sus intereses con palabras y argumentos, recurren a tácticas poco limpias para silenciar a escritoras y periodistas feministas independientes. Identifican nuestras palabras como “violencia” pero no hacen nada para luchar contra los responsables de la violencia real. Estos grupos nunca han participado en ninguna campaña pública contra un maltratador, nunca han presentado una demanda solicitando el despido de un putero violento, nunca han llamado “fanáticos” a quienes fuerzan a las niñas a prostituirse en burdeles o en las calles. Sus objetivos no son el capitalismo corporativo o los traficantes de sexo, tampoco los reyes del porno o los dueños de los burdeles maltratadores. No. Sus objetivos son las feministas.

En su ensayo “Liberalism and the Death of Feminism” [“Liberalismo y la muerte del feminismo”], MacKinnon escribió que “una vez hubo un movimiento feminista”: un movimiento que entendió que criticar prácticas tales como la violación, el incesto, la prostitución y el abuso no era lo mismo que criticar a las víctimas de esas prácticas. “Era un movimiento que sabía [que] cuando las condiciones materiales descartan el 99% de tus opciones, no tiene sentido llamar al 1% restante –lo que haces– tu elección”. Escribió estas palabras hace 25 años y aún seguimos librando las mismas batallas. Pronunciarse hoy contra los sistemas patriarcales significa que tu medio de vida se verá amenazado, así como tu credibilidad y tu libertad para hablar.

No puedes pretender ser progresista y manifestarte en contra de la democracia. No puedes pretender ser feminista y apoyar el silenciamiento de las mujeres. Este nuevo macartismo no nos liberará. Nos deja en manos de quienes quieren nuestra desaparición.

NEW WOMEN LIBERATION.   LA NUEVA LIBERACIÓN FEMENINA.

Meghan Murphy es una escritora y periodista de Vancouver, Columbia Británica. Su página web es Feminist Current.
Truthdig.com
Traducido del inglés para Rebelión por Sara Plaza.

Fuente: http://www.truthdig.com/report/page3/the_sex_industrys_attack_on_feminists_20150529

Violaciones, coerción y tráfico humano dentro del negocio del porno

Vídeo


Actriz es violada de verdad en la realización de una película porno en la meca del porno, Los Ángeles, de donde procede más del 80% de la pornografía

Actriz es violada de verdad en la realización de una película porno en la meca del porno, Los Ángeles, de donde procede más del 80% de la pornografía

Este post viene a colación de esta publicación que colgamos previamente de una mujer siendo forzada en el rodaje de una película porno, por la que hemos recibido varios correos de personas justificando este trato y diciendo que este es un caso aislado, e incluso llegando a decir que esto es normal, que no tiene nada malo, o que ella se lo buscó, y un largo etc de barbaridades.

Este no es ni mucho menos un caso aislado, es solo un caso de tantos de los abusos sexuales y laborales y de todo tipo que se producen en esta industria. No estamos hablando de “una” mujer a la que le pasó, sino de que, al margen de que esto le ocurre incluso a las que entran en la industria “voluntariamente?”, 2 Millones de mujeres y niñas son traficadas cada año para el comercio sexual que incluye tanto el destino para prostitución como para la filmación pornografía, o ambas.

Muchos de esos vídeos porno que vemos en Internet alegrándonos de lo libres, modernos y liberales que somos, son de mujeres, adolescentes y niñas/os víctimas del tráfico humano, víctimas de engaños, coerciones, falsas ofertas de trabajo, y sobre todo víctimas de la desigualdad y de una sociedad extremadamente patriarcal y machista que nos educa para ser objetos sexuales desde la niñez.

La libertad no es un “todo vale”, nuestra libertad no es libertad cuando coarta la libertad de los demás. Obviando que lo de este vídeo concreto sea una violación donde se ve claramente al final como ella grita e insulta a su manager y compañeros entre sollozos diciendo que no han respetado sus condiciones, refiriéndonos a las actrices que supuestamente se meten de manera “voluntaria” en esta industria.., ¿una persona que elige ser esclava es realmente libre? ¿Una mujer que ha sido violada en la infancia y que ha crecido normalizando la violencia sexual, cosa que se da en muchísimos casos tanto de actrices porno como de prostitutas ¿es realmente libre y voluntaria? ¿Las mujeres que crecen siendo adoctrinadas desde niñas para ser objetos sexuales son realmente libres y voluntarias? La respuesta a todo esto es NO.

La trata de personas es el resultado de que comerciar sexualmente con personas sea normalizado y aceptado por toda la cultura, la trata existe porque existe el comercio sexual, y no dejará de existir mientras exista el primero, a la historia nos remitimos. Si no hubiera desigualdad social ni una normalización generalizada del uso de las mujeres como objetos y meros recipientes de semen, si no hubiera el adoctrinamiento sexista salvaje que hay desde la infancia, probablemente no existiría ni la prostitución ni la trata de personas, solo personas que tienen sexo libremente con otras para su disfrute y satisfacción.

Sin títuloMuchas de estas adolescentes rescatadas, porque en su mayoría eran niñas, y tantas que siguen aún presas de las mafias, no sólo son prostituídas, también son utilizadas para filmar pornografía del género “teenporn”, y cuando son adultas, siguen en la industria de la que les es casi imposible salir porque las aislan y las enganchan a la droga para mantenerlas dependientes y obedientes.

WASHINGTON 29/07/2013 El FBI rescata a 105 adolescentes que eran explotadas sexualmente http://www.sdpnoticias.com/internacional/2013/07/29/en-operativo-del-fbi-rescatan-a-105-adolescentes-que-eran-explotadas-sexualmente