La cultura de la violación, por Alda Facio Montejo


Leyendo varios documentos para un artículo que estamos escribiendo mi maravillosa asistente especial, Anya Victoria y yo sobre la tortura sexual contra mujeres, me llamó la atención que en varios documentos, antes de describir el fenómeno de la tortura sexual, se hablaba de que ésta se daba en una cultura que las y los autores llaman “rape culture” es decir, una cultura de la violación en la que no solo se tolera la violación sexual, sino que se promueve de muy distintas formas.

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Esta cultura se fundamenta en un conjunto de creencias que fomentan la agresión sexual masculina y apoyan la violencia contra las mujeres. En este tipo de culturas la violencia es entendida como sexy y la sexualidad como violenta. En una cultura de violación tanto hombres como mujeres asumen que la violencia sexual es un hecho de la vida, natural e inevitable. En esta tipo de culturas, las mujeres vivimos un continuo de violencias que van desde “piropos callejeros” pasando por comentarios sexuales, acoso u hostigamiento sexual en la calle, el trabajo o lugar de estudio, tocamientos sexuales, abusos sexuales y muchos más hasta llegar a la violación sexual en sí. Paradójicamente, uno de los elementos que conforman el delito de la violación sexual en todo el mundo es precisamente la falta de consentimiento de la víctima pero en las culturas de violación, que existen en todo el mundo, donde se tolera la violencia física, emocional y psicológica contra las mujeres como norma, este elemento del delito es generalmente dejado de lado.

Esta subcultura patriarcal que estoy llamando “cultura de la violación sexual” incluye bromas, canciones, telenovelas, publicidad, jerga legal, leyes, decisiones judiciales, palabras e imágenes que hacen que la violencia contra las mujeres y la coerción sexual parezcan tan normales que la gente cree que la violación es inevitable.

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En lugar de considerar la cultura de la violación como un problema que tenemos que solucionar, transformando esa cultura, las personas en una cultura de violación piensan que la violación es parte de la sexualidad masculina y por ende natural. Sin embargo, sabemos que muchas de las expresiones de valores, actitudes, prejuicios y estereotipos patriarcales que habían sido entendidos como inevitables, como por ejemplo que las mujeres podemos estudiar sin volvernos estériles, las hemos logrado cambiar.

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En varios de los documentos que hemos estudiado, me llamó sobremanera el descubrimiento que han hecho investigadoras/es diversas/os de que mientras la palabra ‘violador’ no apareciera en los cuestionarios que las y los investigadores utilizaron, los hombres se sentían cómodos respondiendo ‘sí’ a preguntas como: ‘¿Alguna vez ha tenido relaciones sexuales con una mujer adulta sin su consentimiento? o ¿Alguna vez amenazó con usar la fuerza física para lograr tener relaciones sexuales con una mujer? o ¿Ha tenido relaciones sexuales con una mujer que estaba demasiado ebria para saber qué estaba pasando? Y otras preguntas parecidas. El que estos hombres aceptaran que han cometido el delito de violación sin darse cuenta que eso era lo que estaban haciendo refuerza mi idea de que en una cultura de violación, los encuestados no saben que en esas preguntas estaba implícita una descripción del delito de violación sexual. Estos hombres que admitían haber tenido relaciones sexuales no consensuadas ni siquiera trataron de justificarse afirmando que se había producido un malentendido. Al contrario, sabían muy bien que sus víctimas no estaban dispuestas pero se creían con derecho a ejercer su sexualidad masculina sobre ellas.

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La ex actriz porno S.L. siendo violada de verdad en una escena no consensuada

Me parece que de estas respuestas podemos deducir que el problema con estos violadores es que viven en una cultura diseñada con muchísimo dinero por la industria del sexo que la fomenta en el cine, los chistes, la televisión, la pornografía, la glorificación de la prostitución y hasta por aquí en Facebook.

Alda Facio Montejo

Un pensamiento en “La cultura de la violación, por Alda Facio Montejo

  1. Me encanta este artículo porque dice toda la verdad sobre la utilización del sexo en los mass media para vender, vender y vender! Y la gente no se da cuenta de cuánto nos influyen estos estereotipos en nuestra cultura… Y lo del porno… bufff yo he tenido que oir de todo por decir que estoy en contra, que no me gusta… Me han dicho que soy cerrada y anticuada pero la gente no se para a analizar los gestos de las actrices que se escapan de entre la teatralización de su lenguaje corporal estudiado para las escenas del porno!
    Muy buen post! Lo tendré en mente para mi tesis doctoral!

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