El impacto de la pornografía en el cerebro. Por Naomi Wolf


Breve Bibliografía.

220px-Naomi_Wolf_at_the_Brooklyn_Book_Festival

Naomi Wolf (nacida el 12 de noviembre de 1962 en San Francisco) es una escritora progresista estadounidense, consultora de políticos como Al Gore o Bill Clinton, y columnista en The Guardian, entre otros. Con la publicación de su obra The Beauty Myth en los 90 se convirtió en una de las principales representantes de la que sería conocida como la tercera ola del feminismo. Estudió literatura inglesa en la Universidad de Yale y trabajó en la Universidad de Oxford.

En el libro The Beauty Myth, habla sobre el concepto de “belleza” como un valor normativo construido socialmente, donde el patriarcado determina el contenido de esa construcción con el objetivo de reproducir y mantener su hegemonía. Naomi afirma que las mujeres son duramente discriminadas en cinco áreas: trabajo, religión, sexo, violencia y pobreza.

———————————————————————————————–

Desde hace pocos años, e incluso meses, se ha venido haciendo cada vez más difícil pasar por alto la cantidad de hombres de gran visibilidad que han tenido comportamientos sexuales auto destructivos. Algunos hombres poderosos han sido sexualmente voraces durante mucho tiempo, pero, a diferencia de hoy, entonces eran mucho más discretos y generalmente eran capaces de encontrar la manera de no dejar rastro.

Hoy día, la capacidad de la tecnología para dejar al descubierto conductas privadas es, en parte, el motivo de este cambio. De hecho, la razón por la que muchos de los hombres que se han visto atrapados en escándalos de tintes sexuales es porque se han expuesto a sí mismos en ocasiones literalmente mediante mensajes de móvil, Twitter y otros medios indiscretos. ¿Qué hay detrás de esta extraña actitud desinhibida? ¿Podría la disponibilidad y el consumo generalizado de porno estar reescribiendo el cerebro, afectando nuestro juicio sobre el sexo y provocando que la gente tenga mayores dificultades para controlar sus impulsos?

El porno estimula en un plazo muy corto la segregación de dopamina

Cada vez hay más pruebas científicas que sostienen esta idea. Hace seis años, escribí un ensayo titulado El mito del porno, en el que señalaba que los terapeutas y consejeros sexuales estaban comenzando a asociar el incremento del consumo de pornografía en los hombres jóvenes con un aumento de casos de impotencia y eyaculación precoz en ese mismo grupo de edad. Se trataba de jóvenes saludables sin patologías físicas ni psicológicas que pudieran justificar una disfunción sexual.

La hipótesis de los expertos es que la pornografía esta insensibilizando de forma progresiva la sexualidad de esos hombres. Dados los efectos de esta insensibilización en la mayoría de los sujetos masculinos, los investigadores descubrieron que estos necesitaban unos niveles superiores de estimulación para conseguir el mismo nivel de excitación. Los expertos que entrevisté por aquella época especulaban con que el uso del porno estaba “insensibilizando” a jóvenes saludables hacia el atractivo erótico de sus propias compañeras.

Desde entonces se han ido recogiendo datos sobre el sistema de recompensa cerebral con el fin de explicar este cambio con mayor concreción. Hoy día sabemos que el porno estimula en un plazo muy corto la segregación de dopamina en el cerebro, lo que afecta al humor, provocando una sensación de bienestar que perdura una o dos horas. El circuito neuronal que se produce es idéntico al de otros estímulos como el juego o la cocaína.

El circuito neuronal que se produce es idéntico al del juego o la cocaína

El potencial adictivo es también idéntico: así como los jugadores y los consumidores de cocaína pueden volverse compulsivos, y necesitan jugar o esnifar cada vez más para conseguir segregar la misma cantidad de dopamina, los que consumen pornografía pueden llegar a engancharse a esta. De la misma manera, como sucede con otras sustancias de recompensa, tras el estímulo de dopamina el consumidor se siente deprimido, irritable, ansioso y deseoso de conseguir la siguiente dosis. Hay nuevas evidencias, descubiertas por Jim Pfaus, de la Concordia University de Canadá, que apuntan a que la desensibilización podría afectar también a las mujeres.

Este efecto de la dopamina explica por qué el porno tiende a ser más y más duro: las imágenes sexuales comunes han perdido finalmente su poder, llevando a los consumidores a necesitar nuevas imágenes que rompan tabúes de otros tipos con el objetivo de alcanzar la misma satisfacción. Además, algunos hombres (y mujeres) tienen lo que se denomina “agujero de dopamina”. Sus sistemas de recompensa cerebral son menos eficientes, lo que les predispone a convertirse en adictos a un porno cada vez más extremo con mayor facilidad.

Como con cualquier adicción, resulta muy complicado, por razones neuroquímicas, dejar de tener comportamientos (incluso muy autodestructivos) que permitan obtener más dopamina. ¿Podría ser por este motivo por el que hombres que en el pasado podían mantener sus affairs a puerta cerrada no pueden ahora resistir el impulso de mandar un mensaje de móvil que sea incluso autoincriminante? Si esto es así, no es que algunos hombres sean demonios o amorales, sino adictos que han perdido el control sobre sí mismos.

Esto no quiere decir que no sean responsables de sus conductas. Pero podría tratarse de un tipo diferente de responsabilidad: la de comprender el poderoso potencial adictivo del uso de la pornografía, con el fin de recibir orientación psicopedagógica o medicación si la adicción comienza a afectar a la pareja, a la familia, a la vida laboral o al propio juicio.

Por ahora, existe un modelo efectivo y detallado para desenganchar a los adictos al porno y restituirles a un estado mental más equilibrado, en el que estén menos expuestos a la merced de sus obsesiones. Comprender cómo la pornografía afecta al cerebro y causa estragos en la virilidad masculina permite hacer mejores elecciones en lugar de llegar a un estado de autodestrucción sin fin o a una reacción de rechazo colectiva, en una sociedad cada vez más adicta a lo extremo.

Fuente: http://www.publico.es/espana/384797/la-adiccion-a-la-pornografia

9 pensamientos en “El impacto de la pornografía en el cerebro. Por Naomi Wolf

  1. Yo encuentro que los hombres ahora ya dificilmente se enamoran porque tienen tanto acceso a sexo fácil y extremo, que han perdido la paciencia de conocer y tener sexo normal con una mujer….Y a la vez se quejan de estar sólos y querer amor….Y lejos de tratar de buscar algo sano, se refugian cada vez más en el sexo” Chatarra”!!!Una pena de verdad…..

    • Hola, seguiremos colgando más al respecto en el Blog. ¿En concreto te interesa el tema de la adicción al porno/sexo? Consulta la página de inicio, próximamente vamos a colgar un vídeo sobre cómo afecta la adicción al sexo/porno a las parejas de los adictos. Iremos colgando más cosasitas. Saludos

  2. Esto me ocurrió a mi con 2 ex parejas. Estaban absolutamente obsesionados con el porno y el ideal de belleza impuesto por los medios hasta el punto que muchas veces preferían la ficción a la realidad. No tenían fuerzas ni ganas para hacer el amor pero sí para masturbarse con películas porno, o incluso con las presentadoras vestidas en Tv. Al final no lo soporté más y los acabé dejando, un hombre así te puede destruir completamente la autoestima y la libido. Animo a las mujeres a que no aguanten. Me costó mucho recuperarme, pero afortunadamente encontré un hombre que me respeta y no tiene estos problemas.

    • Estimada Vanesa,
      Muchas gracias por tu valiente comentario. Desgraciadamente es algo que pasa mucho más a menudo de lo que la gente podría pensar, el problema es que la mayoría de personas afectadas calla por vergüenza y porque es aún un tema tabú para muchas personas. Y de lo que no se habla, da la sensación de que no existe, y si no existe, no se hace visible el problema y en consecuencia no se toman medidas contundentes, ocurre exactamente igual con las violaciones. Sólo hay que preguntarle a los psicólogos que tratan esta adicción para ver el escalofriante ritmo al que crecen los adictos, especialmente desde la llegada de Internet y su mal uso. Gracias por sincerarte y te felicito por tu inteligente decisión, es lo mejor que podías hacer. Abrazos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s